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Argentina: El sinuoso camino al crédito

07/05/2011 22:13 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Por Daniela Villaro

Los bancos aseguran que crece la demanda del segmento pyme, al tiempo que las entidades diseñan productos a medida para ellas. Cómo se está comportando el mercado crediticio, a qué se destinan los fondos, cuál es el real desafío detrás de esta problemática y sugerencias para llegar al crédito.

A fines de siglo pasado, Guillermo Rodríguez se asoció con inversores españoles y fundó Panelcar, una fábrica placas de polyester reforzado con fibra de vidrio, que se utilizan, entre otras aplicaciones, para el armado de paneles sandwich en carrocerías, furgones térmicos, cargas protegidas, cartelería, ómnibus, quirófanos, laboratorios y frigoríficos. En 2007, el crecimiento de la firma hizo necesaria la incorporación de nueva tecnología, lo que requería una inversión de $ 10 millones. “Tras peregrinar por muchos bancos, presentamos el proyecto al Provincia, que finalmente nos asistió con $ 2 millones para máquinas que fabricaban las placas en continuo”, cuenta Rodríguez. En 2009, la empresa quedó 100% en manos de capitales argentinos y tiene hoy más de 30 empleados.

En una segunda etapa, hace poco más de un año, la firma cotizó en Suecia un proyecto por cinco millones de euros, y el banco -tras las correspondientes inspecciones técnicas- volvió a aprobar un préstamo por el 20% de la inversión para ese proyecto a través de la línea Fuerza Productiva. “Cuando conseguimos el crédito ya era un proyecto palpable; llevamos pagadas 12 cuotas, ya estamos sacando productos y hemos desarrollado la mitad del proyecto”, cuenta. La sofisticada máquina en cuestión tiene 70 metros de largo, es comandada por 27 computadoras y tiene capacidad para abastecer a toda Sudamérica. Panelcar factura $ 14 millones, exporta el 35% de su producción y, si los planes de inversión se cumplen, el número llegará a $ 25 millones en 2011.

Rodríguez es uno de los tantos empresarios que apelan -y aspiran- al crédito para el desarrollo de nuevos productos o para llevar adelante sus actividades en el corto plazo. Desde el otro lado del mostrador, los bancos aseguran que el segmento de la pequeña y mediana empresa registra una demanda creciente. José Luis Romani, gerente de Banca Empresa de Banco Credicoop, afirma que las pymes se vienen comportando de manera muy activa, particularmente durante el último año. “La demanda ha tenido una tendencia creciente. Las políticas de apoyo a la industria nacional y a la sustitución de importaciones, han generado en las pymes mejores perspectivas de crecimiento que la impulsan a incrementar su producción, provocando mayores necesidades de capital de trabajo y equipamiento”. Durante 2010, el Credicoop colocó financiaciones por más de $ 15.000 millones en productos crediticios (con un crecimiento estimado del 40% respecto del año anterior).

Al analizar el mercado crediticio argentino se observa, según datos de la encuesta de la Fundación Observatorio Pyme (FOP) de la UIA, que menos del 60% de las pymes industriales considera hoy las dificultades de financiamiento como su principal problema. En cambio, más del 80% señala el aumento de costos directos de producción como elprincipal problema. De hecho, el 80% de las pymes que accede al financiamiento lo destina a cubrir necesidades de corto plazo y apenas el 11% a financiar proyectos de inversión.

En la Argentina, dice FOP, seis de cada 10 pymes industriales se financia con recursos propios; dos acceden a los bancos y menos del 10% lo hace a través de proveedores. “Las empresas más pequeñas (con facturación menor de $ 5 millones) están tomando crédito desde 2010 de manera sostenida, con un crecimiento interanual de entre 35 y 38%. Cuando empieza a subir la facturación, el crecimiento interanual es de 40%. En empresas de más de $ 20 millones, el crecimiento es de 50%”, sostiene Hernán Caballero, gerente de Empresas, Pymes y Agro de Santander Río.

Este comportamiento se explica porque “históricamente, las más chicas trabajan con un mix de fondos propios más crédito. Las medianas, al tener más sofisticación financiera, notan que las tasas son negativas en términos reales y toman crédito”, agrega Caballero. El banco cerró 2010 con $ 5.200 millones volcados al sector pyme y esperan, en 2011, llegar a los $ 7.300. “Las tasas dependen del producto y nivel de garantía, pero van del 9% anual, en pesos, para cesión de cheques, a un rango entre 16% y 22% en líneas para bienes de capital”, dice.

Destinos de los créditos

¿A qué asignan las empresas los fondos que captan de los bancos? “Si bien la demanda de financiación destinada a inversión -incorporación de tecnología, ampliación de capacidad instalada- creció bastante, hoy el principal requerimiento de los empresarios pyme a sus bancos siguen siendo las líneas y productos financieros destinados a capital de trabajo: cesión y/o descuento de cheques, cesión de facturas y certificados de obra, descuento de cupones de tarjetas de crédito, préstamos de corto de hasta 12 meses”, dice Gustavo Casal, gerente de Banca Pyme del Banco Patagonia, que hoy tiene más de 40.000 clientes micro, pequeños y medianos y cuya cartera de préstamos destinados a pymes se duplicó en 2010 respecto del año anterior.

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Desde Banca de Empresas de BBVA Banco Francés afirman que “las líneas más solicitadas son acuerdo en cuenta corriente, por la posibilidad de disposición inmediata de los fondos, documentos descontados (cesión de cheques) muy atada a las ventas de las empresas clientes y, como líneas más largas, leasing orientado al financiamiento e incorporación de bienes de capital con plazos hasta 60 meses. El banco otorga financiamiento a más de 7.000 pymes.

Por su parte, la línea más demandada en el Credicoop es también “capital de trabajo, que se aplica fundamentalmente a incrementar el capital de giro del negocio”, dice Romani. Esta herramienta cuenta con un plazo de hasta 36 meses.

Carrera de obstáculos

“Los problemas de financiamiento hoy están lejos de ser el principal obstáculo para las pymes. En su lugar, los empresarios acusan como más graves la presión tributaria, los costos laborales, la legislación laboral, la competencia desleal (informalidad), trámites burocráticos, inseguridad jurídica e incertidumbre en el ambiente económico”, sostiene Luciano Crisafulli, responsable de Ieral Pyme, de la Fundación Mediterránea. En este escenario de consumo y demanda crecientes, entra en juego el problema de la capacidad instalada, que está llegando a puntos críticos en las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, el acceso al crédito parece no alcanzar. Según la última Encuesta sobre la Realidad Empresaria del Ieral, el 24% de las pymes opera en un nivel de entre el 91% y el 100% de su capacidad instalada; el 48% de las empresas entre el 81% y 90%; y el 26% restante entre el 61% y el 80%. “Mientras la demanda sigue creciendo y la capacidad productiva continúa limitada, se está generando un cuello de botella”, alerta Crisafulli.

Entonces, el problema de las pymes y el financiamiento adquiere un sentido más amplio, ya que, actualmente, conviven necesidades concretas de inversión para aumentar la capacidad productiva con un importante nivel de informalidad por parte de las empresas, que les dificulta el acceso al crédito y, desde el sector financiero, plazos y tasas que no son suficientes para encarar un proyecto de ampliación de la capacidad instalada.

Al mismo tiempo, los bancos están operando hoy en un escenario de mucha liquidez.Las pymes se han convertido en un segmento muy apetecible para los bancos. Es un área muy dinámica y requiere mucha celeridad de respuesta y agilidad en la atención comercial”, sostiene Milagro Medrano gerente de Relaciones Institucionales de Banco Macro, que tiene una cartera de unas 100.000 pymes en todo el país. Con una “demanda creciente de créditos desde el segundo semestre de 2010”, en la entidad las líneas más solicitadas corresponden a capital de trabajo con préstamos de hasta 12 meses y acuerdo en cuenta de 30 días; descuento de cheques diferidos, con un plazo promedio de 180 días; warrants y comercio exterior a 180 días. “Estamos notando un incremento en pedidos de mayor plazo para inversiones de 24 a 60 meses, situándose la mayor demanda en 36 meses en prendarios, leasing e hipotecarios”, dice Medrano.

En esta línea se inscribe también el Banco Provincia, que colocó, el año pasado, $ 7.400 millones en préstamos al segmento de empresas. Si bien no existe un número desagregado del volumen de préstamos otorgados a pymes, este segmento representa la mayor parte del sector empresas. Entre otros productos, en el Provincia funciona el Programa de Crédito Fuerza Productiva, destinado a micro, pequeñas y medianas empresas, para atender necesidades de inversión en bienes de capital nuevos y usados y el capital de trabajo asociado a dicha inversión. La proporción financiable para bienes de capital es de hasta el 100%, con plazos hasta 60 meses, mientras que en capital de trabajo, es de 12 meses, con hasta tres meses de gracia para el pago de capital.

Tres de cada 10 jóvenesempresarios lo consiguen

En 2010, el 26% de los empresarios jóvenes (sub 49) lograron obtener financiamiento bancario, otro 30% recurrió a acuerdos con clientes y proveedores y el resto lo hizo mediante amigos o familiares. Estos datos se desprenden de una encuesta realizada por la Federación Argentina de Jóvenes Empresarios (Fedaje) en todo el país, sobre el financiamiento de sus empresas durante el año pasado. Los resultados demuestran una mejora en el acceso al crédito por parte de los jóvenes empresarios, aunque aún la mayor parte continúa con dificultades para acceder al crédito. “El financiamiento no se da al emprendimiento o a la empresa; el 66% de lo que otorgan los bancos es crédito al consumo. Sólo el 34% financia proyectos”, sostiene el titular de Fedaje, Mauro González. “Las líneas que subsidia el Gobierno es una herramienta muy buena pero insuficiente; lo toman los emprendimientos más consolidados ya que los bancos piden los últimos dos balances. Un empresario joven, en cambio, sólo puede presentar como garantía su auto o vivienda. Creemos que es necesaria la vuelta de la Banca Nacional de Desarrollo”, reclama González, titular de Zadig, una empresa que confecciona uniformes para empresas en Berazategui.

Autora Daniela Villaro

Fuente http://www.cronista.com/contenidos/2011/04/21/noticia_0014.html


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jcvalda.wordpress.com
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