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"Amor por el paciente"

13/02/2017 12:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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DR. FÉLIX LÓPEZ TORRES

"La relación médico-paciente es el evento crítico de la medicina, del que depende el resto del acto médico" (1).

En esencia debe ser una relación profesional e interpersonal, caracterizada por respeto, sensibilidad, confidencialidad, constante disposición a la relación de ayuda, y donde jamás puede haber sensación de desamparo y abandono. Relación que tiene que desarrollarse en un contexto humano, estableciendo vínculos afectivos entre el médico, el paciente y sus familiares, y donde puedan comunicarse además de pensamientos, sentimientos.

En este nexo deben existir adecuadas vías de comunicación que garanticen una información amplia y suficiente, utilizando un lenguaje cercano, comprensible y apegado a la verdad. El intercambio de información y la toma de decisiones médicas son los principales objetivos de esta relación. Tiene que ser un proceso activo, de participación conjunta y donde el paciente, con autonomía personal, tome las decisiones conociendo las alternativas posibles, las ventajas y los riesgos potenciales relacionados con la causa y evolución de su enfermedad.

La relación médico-paciente tiene que estar basada en la ética, la confianza y el respeto mutuo, y su centro de atención es el enfermo. El modo de interacción entre el médico y el paciente determinará la forma como este último enfrentará su enfermedad. El sentirse escuchado y comprendido aumentará la confianza en el médico. La fortaleza de este lazo dependerá del tiempo empleado por el galeno en el paciente y de su capacidad de comunicación.

En esta relación el contacto visual es fundamental. Con la presencia del médico al pie de la cama del enfermo, comienza la sanación. Presencia que mientras más frecuente y continua sea, tendrá más fuerza para obtener resultados satisfactorios en mayor proporción.

Los elementos que facilitan al médico una buena relación son: "conocimientos médicos sólidos, autoconfianza fundada en la competencia, control emocional, cordialidad, empatía y flexibilidad" (2).

La ruptura de la relación médico-paciente lleva a la deshumanización del acto médico. Ruptura que es provocada muchas veces por un germen extraño a la naturaleza de esta afiliación: la ambición. Este rompimiento, aunado a la tecnificación de la medicina y a la burocracia imperante en los servicios de salud, conduce necesariamente a un aumento de las tasas de morbimortalidad y a un mayor número de demandas médico-legales. El porcentaje de estas demandas, según diversos informes, se ha incrementado notablemente en los últimos años.

EL temor a las consecuencias de las demandas médico-legales, lleva al médico a trabajar a la defensiva, exagerando en la indicación de estudios, análisis y procedimientos; aumentando gastos y agotando al paciente.

En una buena relación médico-paciente, un mal resultado obtenido con un procedimiento médico, a pesar de la diligencia, dedicación y cuidados puestos por el facultativo; será comprendido como una consecuencia no prevista, como un resultado inesperado, que puede producirse en cualquier intervención y no como un acto de mala práctica médica.

Ante un vínculo sólido, ante una conexión real, el paciente estará convencido de que su médico, a la vez que procura aliviarle de su padecimiento, persigue a su vez su propia satisfacción personal y profesional. Estará persuadido de que la atención a los necesitados de la salud es un acto de amor. Un acto cuyo fin es disminuir el sufrimiento.

El amor por el paciente puede más que gerencias fundamentadas sólo en costo y beneficios.

El amor por el paciente puede más que superestructuras hospitalarias erigidas como simples maquetas para dar la impresión de desarrollo en salud, levantadas como disfraz de deficiencias.

El amor por el paciente tiene que partir desde el Ministerio de Salud, como una estructura creada y organizada para velar por la salud de la población, desde donde fluyan informaciones continuas sobre la prevención, sobre la peligrosidad de la automedicación, sobre los signos de alarma de las enfermedades prevalecientes, y desde donde se promueva un clima de armonía entre todos los actores que intervienen en pro de la salud y del bienestar físico, mental y social.

El amor por el paciente tiene que ser la razón de ser del médico, de las enfermeras, de los paramédicos y de todo el personal que actúa en el ámbito de la salud.

El amor por el paciente es un sentir, una compasión, una obra de misericordia, un darse para el bien común por medio de la salud.

Amor por el paciente es saber que "la medicina es algo más que un arte o una creencia, es saber que es una misión totalmente personal" (3).

El amor por el paciente es fortalecer la vitalidad necesaria en la relación-médico paciente, es promover un vínculo afectivo, el cual es fundamental para la resolución o alivio de un padecimiento.

"En el alba de la humanidad, antes de toda vana creencia, antes de todo sistema, la medicina en su integridad residía en una relación inmediata del sufrimiento con lo que lo alivia" (4).

1. Lifschitz A.

2. Sánchez G. J.

3. Mosheh ben Maimon.

4. Michel Foucault


Sobre esta noticia

Autor:
Diariodesalud (19172 noticias)
Fuente:
diariodesalud.com.do
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Tipo:
Reportaje
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Distribución gratuita
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