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El Amor Accíon Humana Transformada en Hechos Espirituales

20/11/2010 00:24 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Parece que cada día el amor se va devaluando, la humanidad lo va tergiversando, lo minimiza o lo abstrae al plano físico, muchos hablan hasta de hacer el amor, pero el amor no se puede hacer, el Amor es infinito porque su fuente principal es Dios

Exhortación a los Jóvenes Misioneros del Santo Padre

Queridos Jóvenes Misioneros del Santo Padre, les escribo para hablar un poco de uno de los grandes temas que nos hace reflexionar la palabra de Dios, el Amor sin duda es el inicio de todo, la creación es un hecho de Amor. Pues entonces como nosotros consideramos y evaluamos el fruto de ese primer Amor de Dios con nosotros.

Parece que cada día el amor se va devaluando, la humanidad lo va tergiversando, lo minimiza o lo abstrae al plano físico, muchos hablan hasta de hacer el amor, pero el amor no se puede hacer, el Amor es infinito porque su fuente principal es Dios, existe y está con nosotros para recordarnos que somos un acto de amor por medio de la creación, no solo por la unión física de un hombre con una mujer, sino la voluntad de Dios, quien quiere nuestras existencia física.

La devaluación del amor, es fruto de una sociedad indolente, donde las personas no se sensibilizan, donde el dolor ha hecho duros los corazones, donde las pruebas y los retos que nos ponen en frente Dios no son instrumentos de santificación, sino una pesada cruz que nos mortifica.

A esos extremos hemos llegado los hombres en esta tierra, Amar es un estado surrealista alejando totalmente de los valores, fuera de lo común, algo siniestro, donde solo hay una espiral de sexo y lujuria, esa es la visión con la cual se topan día a día ustedes Jóvenes, donde amar es divertido, donde el impulso domina la mente.

Es ahí donde se pierde la acción humana, el sujeto ya no actúa por su voluntad, es esclavo de las sociedades proletarias ateas, actúa por el instinto, el impulso de la carne, es en ese momento donde renunciamos a nuestra condición humana otorgada por Dios, y en ese preciso momento dejamos de estar en gracia y eso destruye lentamente el espíritu.

Los hechos espirituales nos transforman en seres diferentes, como nos decía Jesús en los evangelios en niños, somos seres diferentes a los que se les concede la gracia, entonces decimos que las correctas acciones humanas nos llevan a los hechos espirituales y estos nos restituyen la gracia, reparando así el espíritu.

Las consecuencias del pecado son nefastas para el espíritu y en muchas ocasiones dejan una huella terrible que muchas veces hace que nuestro espíritu quede marcado y en cuantiosas ocasiones solo se libran en el purgatorio estas cicatrices.

La vida espiritual tiene que ser como un reloj, preciso, caminando en un compas de paso a paso, un trabajo largo y continuo en el cual hay que ser constante, no dejarse llevarse por las cosas del mundo, para así permitirnos caminar y no acaba este camino hasta que nos encontremos con nuestro creador. La atmosfera celestial es estar en gracia, solo así obtenemos la primavera espiritual de nuestras almas. Este ciclo acaba si caemos en el pecado, por eso tanto las acciones humanas como los hechos espirituales tienen que estar enfocados en erradicar el pecado y obtener la redención.

No hay forma de estar en Cristo si seguimos pecando, no podemos sentir los síntomas de la gracia sino estamos en comunión con el salvador, de otro modo estamos traicionando la fé, no aprendemos la enseñanza del evangelio sino lo practicamos, es así que no podemos estar en gracia sino la buscamos. Una diferencia entre nosotros y los ángeles es que ellos al estar llenos de gracia y ser seres que predominan el espíritu al cuerpo, necesitan constantemente buscar la gracia y estar en ella. Es el alimento propio para mantener esta relación espíritu – cuerpo en el orden exacto que exige estar en presencia de Dios.

No hay forma de estar en Cristo si seguimos pecando, no podemos sentir los síntomas de la gracia sino estamos en comunión con el salvador

Hablamos de acción humana convertida en hechos espirituales y al hablar de acciones las enlazamos con el sentimiento acción del Amor, esta predisposición del hombre a amar no lo exime de poder vincular ese amor hacia el mal. El pecado entonces puede desvirtuar el amor, haciéndolo fuente o combustible para caer en la perdición. Estamos hablando que las acciones humanas no están exentas del mal, es el sujeto es decir el individuo el que evalúa por libre albedrio estar en el mal o hacer el bien. Siempre estamos tomando decisiones y es la fé la que nos guía para tomar las decisiones correctas.

Por eso no todo debemos dejar a la acción humana en sí, sino al criterio de poder discernir mediante nuestra fé, valores y convicciones morales. El mal nos rodea y ese es uno de los problemas que nos acechan cuando actuamos de prisa. El buen cristiano actúa pensando en Cristo, vive como Cristo, es hacia ese reflejo de acción el que deseamos llegar.

Actuar según los designios de nuestra fé, nos hará cultivar hechos espirituales que nos eleven a un estado de gracia, nosotros mismos en esta tierra nos jugamos el destino de nuestra vida eterna, de la cual podemos estar sin Cristo y condenarnos, o salvarnos y compartir junto a el la gloria. Cada individuo elige entre la oscuridad o la luz, entre la vida o el pecado.

El amor convertido en acción humana es ver a Cristo presente de diversas formas, es decir en la creación cuando se nos muestra día tras día en la naturaleza, en la oración cuando sentimos ese deseo constante de comunicarnos con él y agradecer las gracias recibidas, también lo vemos en la santidad propia y en la de los demás, es así que debemos perseguir a la gracia y esto tiene que ser una acción constante, donde con ejemplos de vida, con un testimonio de transformación se lograra la santificación propia y una gran ayuda en la santificación de los demás.

Muchos siempre piensan en la acción de hacer santos a otros, pero son santos ustedes mismos, no podemos tocar una puerta si no estamos convencidos de la salvación y de los sagrados misterios que esta trajo con Cristo.

Con Cristo se esta o no esta, no hay términos medios, porque los desordenes empiezan cuando no hay constancia, cuando no hay formación, cuando no hay oración, es decir cuando nos apartamos del camino, cuando queremos recibir las gracias completas pero sin embargo no hacemos el trabajo completo. La misión como les he hablado anteriormente no termina nunca, siempre estamos en permanente trabajo, así como la acción humana no termina sino hasta la muerte, la misión no acaba hasta recibir el llamado de nuestro señor.

Ese juicio personal que nosotros tendremos con el hijo del hombre, va estar estrictamente ligado a las acciones humanas que hayamos tomado y cuantas de estas se han transformado en hechos espirituales, ahí radicara nuestra salvación o condenación. Si el espíritu ha trabajado poco pues se quemara en el fuego y se extinguirá lentamente viviendo el sufrimiento de estar condenado.

No hay tiempo ni espacio para fallarle a Cristo, el pisar en falso nos puede hacer caer, por eso tenemos que estar ungidos del Espíritu Santo, no podemos desmayar en esta misión, no podemos ser cobardes y abandonar el barco de la salvación. El hijo de Dios hace la voluntad del Padre, porque nosotros que somos el fruto de la creación no podemos mantener la misma disciplina, se han preguntado eso. Estar Salvo es vivir a Cristo en la acción diaria, es un dar gracias continuo, es una oración permanente, es un trabajo que no descansa.

El paraíso nos espera, solo falta que pongamos de nuestra voluntad, de toda nuestra acción humana positiva para que se transforme en hechos espirituales, así como la recompensa es grande, así de grande debe ser nuestro trabajo por conseguirla, recuerden que todos están buscando este lugar llamado paraíso pero pocos vamos a decir Looking for Paradise, atrévete a actuar para ir a esa meta.

Es ahí donde se pierde la acción humana, el sujeto ya no actúa por su voluntad, es esclavo de las sociedades proletarias ateas

Saludos Cordiales en Cristo,

Su Amigo y Líder,

José Isidro


Sobre esta noticia

Autor:
José Isidro (65 noticias)
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Opinión
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