Aminetu ha ganado: su heroismo no violento no ha sido en vano
Gandhi cargó sobre sí todos los males de la India, no a causa de ningún espíritu masoquista, ni con la frivolidad espiritual de quien se inflige un castigo queriendo que este tiene una eficacia mágica contra el mal. Nada reviste mayor seriedad que las huelgas de hambre de Gandhi y posteriores en pro del reconocimiento de sus derechos y de su admisión en el templo en pro de su integración en la vida pública generada del pueblo indio.

Desde mayo de 2005 el Sahara Occidental y más especialmente la villa de Laayoune se vio sacudida por una serie de movilizaciones. En la mayor parte de los casos los manifestantes no violentos expresaban
su apoyo al Frente Polisario que seguía reclamando la independencia del Sahara Occidental. Estas reivindicaciones públicas no habían sido autorizadas por las autoridades marroquíes que reprimieron brutalmente expresiones de la voluntad popular.
Y es aquí donde damos entrada a Aminetu Haidar. Los medios de comunicación en España no han sabido darle a esta activista su verdadero carácter de pionera de ese movimiento. Y ella es eso, una activista no violenta enfrentada a violentos y así en defensa de los derechos humanos y de la libertad de expresión fueron detenidos y encerrados en la prisión civil de la Laayoune ocho activistas entre los cuales estaba Aminetu Haidar siendo otros Salem Tamek, Mohamed Moutaouakil y sobre todo Hmad Hammad, líder del movimiento. Ocurrían estos sucesos entre julio y agosto del 2005.
Las primeras armas de Aminetu Haidar
Madre de dos hijas, esta militante, en pro de los derechos humanos va a ser la única que vamos a reportar porque hacerlo de los otros siete sería interminable.
En compañía de Fadma Ayach y Hussein Liedri estaba encabezando una manifestación cuando una l carga da las fuerzas de seguridad de la monarquía marroquí hacia las siete de la tarde logró disolver
la marcha a porrazos, balas de goma y gases lacrimógenos. A todos les confiscaron el teléfono móvil y les golpearon la cabeza con unas matracas muy contundentes. Ella y otros dos militantes fueron cuidados en el hospital Hassan Bellmehdi. A Fadma y Hussein les dieron tres puntos de sutura en la cabeza y a Aminetu doce. Otros defensores que no habían sido arrestados y que fueron a visitarles al hospital fueron recibidos a porrazos.
Aminetu dejó el hospital la tarde del 12 de junio del 2005 y fue trasladada a un puesto de policía secreto de Laayoune y fue inculpada de participación y apoyo en manifestaciones violentas y pertenencia a una organización ilegal. Fue encarcelada hasta su proceso judicial mucho después. Aminetu se puso en huelga de hambre el 8 de agosto del 2005, y la dejó el 29 de septiembre del mismo año. Así es que esta experiencia del 2009 en Lanzarote no es ni mucho menos la primera. Los otros siete imitándola o solidarizándose con ella se pusieron también en huelga de hambre. Los alrededores de la prisión “negra” parecían una enfermería sobre colchones o mantas, ayunando todos y alimentándose con agua embotellada.
Amnistía Internacional comentó que Aminetu era la figura de proa de cierto número de campañas por la liberación de prisioneros de opinión y de presos políticos saharauis. Esta mujer nacida el 24 de junio de 1966 fue detenida ya en 1987 y encarcelada sin cargos ni juicio en centros secretos de detención hasta 1991. Las autoridades marroquíes no han explicado jamás el motivo de su detención y de su “desaparición” durante cuatro años. Se calcula que Aminetu era el chivo expiratorio de turno porque estaba enseñando a otros la forma pacífica para obtener un día la libertad de su pueblo. Una dura lección-diría Gandhi -para el maestro y para el alumno.
Amnistía Internacional es hoy más fidedigna aún que los portavoces de las Naciones Unidas
En el caso que ha ocupado a la opinión internacional esta organización sin ánimo de lucro tiene gente, todos voluntarios y amateurs por todas partes, yo mismo trabajé con ellos en Londres en los días del juicio de Burgos y me quisieron enviar a Caracas pero yo me fui a Euskadi continental y puedo certificar de su pasión por la libertad y por la verdad nunca igualadas.

Vamos a dar paso a paso como ocurrió esa detención porque extrayendo la información sólo de los periódicos y medios de comunicación que tenemos a mano, nuestro confusionismo aumentaría y el caos, en ascenso, subiría hasta las estrellas.
“Amnesty” dice que los agentes de seguridad de la corona marroquí que la abordaron a su llegada al aeropuerto de El Aaiún el día 13 de noviembre del 2009 tras haber pasado fuera más de un mes marroquíes se fijaron de forma muy especial en que a la tarjeta de desembarque indicaba que su domicilio estaba en Sahara Occidental en lugar de Sahara Marroquí que es lo legal.
Marruecos desde Mohamed V ha restringido todas las libertades incluso con pueblos vecinos como el Sahara apropiándose de él sobre la decisión de las Naciones Unidas
Los agentes se llevaron a Aminetu aparte y la interrogaron, en total un grupo de 15 miembros de policía judicial y cuatro o cinco especiales de seguridad en presencia del Procurador General de la Corona de El Aaiún. Le preguntaron sobre sus creencias políticas y actividades en el campo de los derechos humanos que había aireado durante su viaje en el extranjero e insistieron en que les dijera quién había pagado la gira por varios países y “todo eso”, refiriéndose al tratamiento médico que acababa de recibir en España ¿quién lo había pagado?. Estaban perfectamente al tanto del más mínimo detalle. Al cabo de muchas horas mientras se encontraba aún retenida en el aeropuerto le obligaron a enfrentarse a un pariente suyo y otras personas saharauis que intentaron disuadirla para que dejase la lucha y la vida frenética que conllevan porque esa causa estaba perdida y sus esfuerzos no llevaban a ninguna parte.
Ella se negó a todos los requerimientos, tras lo cual se le pidió que firmara el atestado policial, le confiscaron el pasaporte y otros documentos de identificación que tenía emitidos por las autoridades marroquíes y le dejaron totalmente indocumentada. Desnuda legalmente. Esa noche fue detenida y durmió sobre un sofá. No sabía cual era su situación legal y fue inútil el tratar de enterarse de ella, preguntando.
A la mañana siguiente los agentes le dijeron que Rabat les había ordenado que la pusieran en libertad de inmediato siempre que reconociera públicamente la soberanía marroquí sobre Sahara Occidental. Aminetu se negó a hacerlo y horas más tarde custodiada por casi veinte agentes marroquíes de la corona la subieron a un vuelo con destino a Lanzarote, islas Canarias, diciéndole que quedaba expulsada de Sahara Occidental. Durante las casi 24 horas que había permanecido detenida en el aeropuerto del Laayoune sólo se le había permitido realizar una breve llamada telefónica a su familia para que le llevaran comida a Lanzarote sin que pudiera decirles en que situación le habían metido porque previamente le advirtieron que cometería delito grave si decía lo que ocurría. Así es que toda la novela de misterio que algunos han relatado por ahí está manipulada y es inexacta. Hechos en sí de ficción, propios de un régimen de fuerza, pero normales para quienes viajan a esos lugares turísticamente exóticos pero peligrosos para activistas desarmados.

El día 15 de noviembre inició como tantas veces antes una huelga de hambre en protesta por su expulsión irregular y forzosa y por el interrogatorio también ilegal. Por la noche durmió en una ambulancia proporcionada por la Cruz Roja y así un día y otro día. Siempre con la misma respuesta ya débil a partir de una semana: “Son mis convicciones, quienes me dictan lo que tengo que hacer”. Muy débilmente también dijo que las declaraciones del Ministro Moratinos era una violación clara de los Derechos Humanos, del Pacto Internacional de derechos Civiles y Políticos, firmado tanto por España como por Marruecos y sobre todo del artículo 12.4. Y de la ley española ese pacto internacional establece que “nadie podrá arbitrariamente ser privado del derecho de entrar en su propio país”. Ante esto el Consejo de la Abogacía Española exigió al ministro de Interior Español, A. Pérez Rubalcaba que se repongan “de forma urgente los derechos fundamentales”. Llevaba diez días de huelga y por primera vez pronosticó para su huelga un fin anunciado “Moriré en el aeropuerto. Quiero regresar a mi casa. Si me tengo que quedar aquí, puede que sea para siempre”.
El 2 de noviembre, el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos emitió un duro comunicado que bajo el título que decía “la clase política marroquí” se expresa con indignación ante el chantaje y se niega a acceder a él, pero a pesar de eso, el cónsul de Marruecos en Canarias dijo que la señora Haidar tendrá libertad de volver si pedía perdón al monarca. Cinco días después, ya en silla de ruedas al fallarle las rodillas todavía concedía algunas entrevistas, y la pregunta al verle así, en la prensa y agencias era ¿Puede Haidar ser alimentada a la fuerza?, ante la cual catedráticos de Derecho Constitucional y expertos en asuntos médico-legales sobre todo catedráticos, discutieron sin ponerse de acuerdo pero el hecho de que estuviera en el aeropuerto hacía que ello fuera posible, aunque la víspera el juez de Arrecife (Canarias) dijo que “no ha lugar su traspaso al hospital”.

Aminetu resumió su voluntad de llegar hasta el final. Luego ante las muchas peticiones al rey Juan Carlos, éste al parecer no dijo nada pero Zapatero rechazó la mediación para evitar su fracaso. Y Rabat expresó que el caso era cuestión de honor y añadió que Haidar no tenía “peso” en Marruecos, por lo visto no había leído bien la prensa internacional y los mensajes de solidaridad que llegaba hasta de Australia como el del alcalde Jimmy Parker, de una villa del sur del país que decía que la valentía de la Haidar desafiaba “la política de represión de las autoridades de ocupación sobre el pueblo saharaui”.

Los motivos de preocupación por su salud son muy serios porque a parte de estar debilitada por la huelga misma padece de anemia y tiene una úlcera de duodeno.
El 14 de noviembre la agencia oficial de Marruecos manifestó que Aminetu se había marchado a las Islas Canarias tras negarse a seguir el procedimiento policial que es estándar en todos los aeropuertos y que así había “renunciado” a su verdadera nacionalidad marroquí y “reconfirmado” su apoyo a los separatistas “violentos”. Al día siguiente el ministro de asuntos exteriores de Marruecos repitió las mismas declaraciones de que Aminetu había renunciado a su ciudadanía marroquí. Respecto a la cuestión del pasaporte Aminetu declaró que viaja con frecuencia y lleva desde 2006 cumplimentando las tarjetas de desembarque de la misma manera sin identificarse como ciudadana marroquí e indicando que su domicilio se encuentra en el Sahara Occidental sin decir nada sobre el Sahara Marroquí.
Aminetu que recibió el premio Robert F. Kennedy de los derechos humanos en 2008 es la última víctima de las medidas adoptadas por las autoridades marroquíes desde el 2003 en que empezó lo que parece ser una ofensiva contra los saharauis.
Ya antes que a ella en el mes de octubre las autoridades marroquíes confiscaron los documentos de viaje y todos los documentos a seis activistas no violentos de Sahara Occidental. El primer nombre es el de Sidi Mohamed Daddhach y el último el de Sultana Khaya y no ponemos a los demás porque para el usuario serán difíciles de leer. Los nombrados viajaban de Mauritania a España el 6 de noviembre en un discurso conmemorativo del 34 aniversario de la “Marcha Verde” cuando Marruecos tomó posesión del antiguo territorio español del Sahara Occidental (refrendado luego por la entrega oficial que hizo Madrid a Rabat de su territorio) en 1975.
El rey Mohamed VI dijo en esta ocasión del 34 aniversario que “no toleraría ningún desafío a la integridad territorial de Marruecos”. Era una referencia y una amenaza en torno a los que intentan que el Sahara Occidental sea independiente o si quiera autónomo, si es que son cosas diferentes, que es lo que las Naciones Unidas trataron de establecer mediante un referéndum que nunca se celebró.
La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución casi unánime por la que apoyaba el proceso de negociación dictada por la resolución 1754 del Consejo de Seguridad para llegar a una solución política justa y aceptable que permitiera la autodeterminación del pueblo del Sahara Occidental. Aminetu Haidar había ganado.

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Comentarios de Aminetu ha ganado: su heroismo no violento no ha sido en vano
Roque Castro (18-12-2009 15:15)
Usuario anónimo (22-01-2010 16:18)
Personalmente, creo que de la autonomía propuesta por marruecos es la mejor solución, dado que es una solución que está a mitad de camino entre los dos partes. Al mismo tiempo que hay opositores a la autonomia propuesta por Marruecos hay tmb defensores, uno de ellos es el padre de de Aminatu
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Autor: Diasporaweb (424 noticias)
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