Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Margaux escriba una noticia?

América es de Sandro

05/01/2010 12:34 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Como siempre, los adelantados sufren la ignominia de los mediocres, quienes recurren a la difamación y al desprecio como armas ante la amenaza de un genio en incubación

A veces los nombres artísticos suenan muy raros. “Sandro de América” es uno de ellos, quizás el enigma se acrecienta cuando uno no es argentino, y por lo tanto no está inmerso en esa cultura, sobre todo la porteña, citadina, urbana.

Gracias a la era de la globalización, uno puede comprender mejor el motivo por el cual Roberto Sánchez se ganó ese apelativo. Por el célebre, y lamentablemente eterno refrán que reza que: “nadie es profeta en su tierra”.

A pesar de la sofisticación del público argentino de los comienzos de la década del setenta, Sandro fue ninguneado en los escenarios del Río de la Plata. Acaso, su propuesta era demasiado innovadora, y no se pudo apreciar la novedad, el estilo que estaba surgiendo. Como siempre, los adelantados sufren la ignominia de los mediocres, quienes recurren a la difamación y al desprecio como armas ante la amenaza de un genio en incubación.

Y Roberto “Sandro” tuvo que salir a buscar el reconocimiento en otros escenarios de América Latina. Un exilio artístico se podría decir, que solo lo soportaba, tal vez, con el tabaco, incansable y fiel compañero de melancolía.

Por los caprichos del destino, Roberto falleció en Mendoza

Cuando finalmente, coronado “Sandro de América”, su país, la Argentina, lo consagró, pero el ídolo ya era inmortal, cuando adoraron al excéntrico cantante, él ya era un clásico. Don Roberto Sánchez ya había dejado su corazón y sus pulmones en el Madison Square Garden de New York, en la Quinta Vergara de Chile, en selectos escenarios de Venezuela, Colombia y México, solamente, por citar las plazas más importantes de la cultura latinoamericana.

Y Sandro se fue un lunes, como cualquier artista, en el día habitual de descanso de estos raros seres humanos que se dedican a combatir el aburrimiento de las masas. Como debía ser, un lunes, para no molestar.

Por los caprichos del destino, Roberto falleció entre las sierras, en Mendoza, tierra del sol y del vino, ese" vino!" que era un grito tan ligado a su familia, a su padre, a Sandro mismo, cuyo primer trabajo fue delivery del tinto, casa por casa. El Gitano se fue pero como siempre, entre cientos de muchachas, sus chicas, y ya alejado de su guitarra. Ahora El Hombre de la Rosa, Don Sánchez está en el aire, entre las piedras y en el palmar, está entre la arena, y sobre el viento que agita el mar.


Sobre esta noticia

Autor:
Margaux (6 noticias)
Visitas:
7788
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.