Globedia.com

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Nathaly escriba una noticia?

¿El Medio Ambiente? Se cuida por igual en todos los rincones del planeta?

26/06/2009 20:53

1 Aprendamos un poco sobre la forma como se cuida el Ecosistema en algunos lugares del mundo, ¿Es cierto que si logramos un cambio a nivel individual, logremos algún día generar una conciencia global?

1

Se pensaría que con tantas campañas que cada día se promueven en los medios de comunicación, exhortándonos a crear conciencia sobre los cuidados que debemos tener en cuenta para procurar un menor impacto de desequilibrio y desgaste en el Medio Ambiente, te dan opciones a seguir para hacer “la diferencia”, utilizar lo menos posible los recursos, puesto que la sociedad de consumo está en pleno corazón de la crisis, se están llevando a cabo muchas alternativas que minimizarían dicho deterioro. Ahorrar en consumo de energía, de agua, usar menos el auto y caminar más, reciclar el papel, disminuir la tala de bosques, … etc etc. Todo eso está muy bien y como dicen siempre, los cambios deben empezar por casa y si cada uno aporta su granito de arena, se puede lograr una mejora.

Encontramos organismos como Greenpeace que es una organización ambientalista con más de 30 años (desde 1971) liderando la lucha para proteger nuestro irreemplazable ecosistema, y cuyos estudios nos han dado muestras y testimonios verídicos de la contaminación y la destrucción paulatina pero inminente de nuestro planeta. Se han hecho muchas protestas, muchas marchas, muchas campañas que buscan de alguna manera hacer un llamado a la conciencia de todos los seres humanos para intentar sino detener dicho deterioro, por lo menos no profundizar más en él, o por lo menos no de una forma tan contundente.

Reducir el impacto individual ayuda es verdad, pero… que sucede cuando mientras en cada hogar se recicla más y mejor, se disminuye el consumo de recursos, se procura una toma de conciencia a nivel personal y decimos que estamos contribuyendo al mejoramiento de un problema que nos atañe a todos; mientras tanto en el otro lado del mundo, las costumbres de países cuyas creencias o falta de una mayor información, actúan de manera desproporcionada para hacer que la naturaleza y el ecosistema sufra un desequilibrio tal que las medidas tomadas por la otra mitad del planeta sean obsoletas o sencillamente se queden como paños de agua tibia?

Hay muchos ejemplos que se pudieran citar para hacernos entender mejor esta problemática y quizás nos sensibilizaríamos más ante un peligro inminente que nos está acechando a todos por igual. Hoy buscando información sobre este tema y después de encontrar títulos como “30 cosas que puedes hacer para proteger el medio ambiente”, “Proteger nuestro Medio Ambiente comienza por casa”… “Diez consejos útiles para proteger el ecosistema”… en fin, todos ellos muy útiles y dignos de tener en cuenta; pero entonces me encuentro con otro aspecto que por su impactante realidad y desproporción, me pone a pensar si dichas campañas se llevan a cabo solo en una parte del planeta y la otra mitad se queda completamente a oscuras de lo que está sucediendo, como si ese hermoso y azul globo terráqueo le perteneciera solo a unos pocos y la misión de cuidarlo no fuese algo que nos concierne a todos por igual. Tal es el caso de lo que sucede diariamente y desde hace muchos años en el Rio Ganges o “Ganga” _ como lo llaman en la India _ el cual a lo largo de su historia ha sido reverenciado como el rio más sagrado del mundo, durante siglos, sus orillas se han visto atestadas por millones de adoradores.

Cerca de los sagrados ghat (escalones en terraza) de Hari Ki Pauri, se quitan los zapatos y descienden los peldaños hasta el río. En este lugar, diariamente se da cita una nutrida representación del pueblo indio —ricos y pobres— que acude a las orillas del Ganges. Todos los que asisten se sienten atraídos por una necesidad espiritual básica, una que tiene sus correspondencias en todo el mundo.

“Los pobres simplemente defecan en el río, los ricos vierten en él sus desechos industriales y los religiosos echan en sus aguas los cadáveres”

Las frías e impetuosas aguas de un día de noviembre no disuaden a los peregrinos. Denodadamente, jóvenes y mayores se introducen en el río. Saboreando esta oportunidad, quizás única en su vida, dejan que las aguas del Ganges les entumezcan el cuerpo. Algunos padres incluso llevan a sus hijos en los brazos y los zambullen con cuidado en el agua. Tiritando, pero satisfechos, los peregrinos salen del agua para calentarse ante Surya, el dios-sol. Al anochecer, los peregrinos regresan a la zona de las abluciones para una ocasión de culto especial. Matrimonios y grupos de familiares bajan al agua con unos resistentes barquitos hechos de hojas verdes. En su interior colocan caléndulas de colores, fragantes pétalos de rosa y una pequeña vasija de barro con una mecha. Una pareja joven se descalza, ora, enciende la mecha y cuidadosamente deposita su barquito en las impetuosas aguas. Al igual que muchos recién casados, puede que hayan pedido a Ganga que les bendiga con un hijo sano. Después de formular sus ruegos, otras muchas personas echan al agua sus pequeñas embarcaciones. Pronto una flotilla de luces titilantes invade las aguas e inmediatamente son arrastradas río abajo por la fuerte corriente.

De repente, el repique de campanas de los templos rompe la paz de la noche. El estrépito continúa durante unos minutos, mientras los sacerdotes mecen lámparas encendidas a la orilla del río y salmodian alabanzas a Ganga. Así concluye otro día de adoración y actos de devoción. De modo que para los creyentes hindúes, el Ganges es GangaMa, la “Madre Ganges”. Lo ven como una madre leal que alimenta y limpia a sus hijos, tanto en sentido espiritual como físico, de ahí que el poeta indio Tulsidas dijera que el Ganges es el bhuktimuktidayini, es decir, el dador de salvación y disfrute material. El beber de su agua es “como ser amamantado por la propia madre”, dijo un devoto. Tales sentimientos reflejan la relación tan íntima que existe entre el río y sus adoradores. Este vínculo es tan fuerte, que en el pasado algunos peregrinos ofrecían su ‘vida en sacrificio’ por medio de ahogarse deliberadamente en sus aguas.

Esto no tendría nada de malo, si lo tomamos como una costumbre religiosa muy arraigada en las creencias religiosas y políticas de un país como cualquier otro, pero entonces nos encontramos de frente con una realidad bastante distinta a la puramente espiritual, y es el hecho de que en las aguas de Ganges que recorre muchas ciudades prósperas, recibe constantemente la invasión de aguas residuales y desechos químicos. Un ingeniero civil, lamentando la situación, comentó: “Los pobres simplemente defecan en el río, los ricos vierten en él sus desechos industriales y los religiosos echan en sus aguas los cadáveres”. Se calcula que cada día van a parar al río por lo menos diez mil cadáveres. Sin embargo, en la ciudad de Varanasi (Benarés), diariamente hay exultantes devotos que hacen sus abluciones zambulléndose ritualmente en esas aguas, ahora de color marrón oscuro, ajenos a los restos flotantes de piras funerarias cercanas. Despreocupadamente practican el achaman, el acto de beber un sorbo de agua del Ganges como parte de su adoración al Sol.

Por esa razón, millones de personas han visitado y adorado al Ganges durante siglos. Según sus adoradores, Ganga tiene el poder de liberar, purificar, limpiar y curar. Un antiguo escrito hindú, ElBrahmandapurana, dice: “Los que con devoción se bañen una vez en las puras corrientes del Ganga, sus tribus serán protegidas por Ella de cientos de miles de peligros. Los males acumulados por generaciones son destruidos. Con tan solo bañarse en el Ganga, la persona queda inmediatamente purificada”. Además, se dice que si se bebe agua del Ganges, se alcanza la inmortalidad. Se cree que la persona que muere junto al Ganges, es incinerada en sus orillas y sus cenizas son arrojadas al río, recibe la dicha eterna. También se dice que el alma es liberada del ciclo de renacimiento para que finalmente pueda descansar, combinándose con la propia esencia de Dios.

Entonces nos preguntamos cuando vemos las fotos de lo que sucede en el Rio Ganges, dónde están los organismos de protección al Medio Ambiente? Donde está la OMS (Organización Mundial de la Salud)? Sirve de algo que la mitad del planeta recicle y ahorre energía y agua, mientras la otra mitad quema a sus muertos y arroja sus cadáveres a los ríos? ¿Estamos realmente protegiendo el ecosistema si nos alarmamos porque el deshielo de los glaciares es tan evidente y las quemas de bosques que suceden anualmente en países como EEUU y Australia en el verano son tan enormes; pero permitimos que las políticas de algunos países utilicen sus recursos de acuerdo a sus creencias religiosas?. Valdría la pena analizar hasta qué punto la conciencia individual debería convertirse en conciencia colectiva e intentar que se realicen otro tipo de campañas a nivel global que no solo nos ayuden a impedir que se vote un papel de dulce en la calle o que se camine más y se genere menos polución con los vehículos a gasolina, sino que llegue a otros ámbitos del planeta, donde muy seguramente se está haciendo un daño mucho más grande y lo estamos pasando por alto.

Hay muchos ejemplos que se pudieran citar para hacernos entender mejor esta problemática y quizás nos sensibilizaríamos más ante un peligro inminente que nos está acechando a todos por igual

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
0
+ -
Responder

hermaioni (07/08/2011)

es orible esto que cochina es todo esto