Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Bebesalud escriba una noticia?

Alergias a polen en niños

23/05/2014 23:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cómo pueden los padres diferenciar en sus hijos las alergias a pólenes de lo que no lo son. Y cuando lo son, las dudas más frecuentes que surgen.

Los niños tienen infecciones con mucha frecuencia. Los mocos, la tos, la irritación de ojos pueden ser compañeros inseparables de tu hijo durante los primeros años de su vida. No en vano son "mocosos".

Por otra parte las alergias a pólenes son cada vez más frecuentes. Parece que todos vayamos a terminar siéndolo en mayor o menor grado...

Tras un invierno de no parar de pasar catarros y similares, llega la primavera. Y surge a muchos padres la duda: "¿No será que lo que tiene es alergia?"

¿Cómo se diferencia la alergia al polen de los catarros?

Y si es alergia, ¿qué tengo que hacer?

Si según los criterios anteriores está claro que lo de tu hijo es alergia a los pólenes, el planteamiento depende de los síntomas que tenga.

De entrada lo primero que podemos pensar es en evitar el polen. Eso podemos hacerlo viajando a la costa (las concentraciones de polen son mucho menores allí que en el interior). O podemos evitar estar en la calle cuando las concentraciones de polen son más altas (primera hora de la mañana hasta que el sol empieza a calentar y sobre todo por la noche cuando empieza a refrescar).

Hay 3 síntomas que suelen asociarse a la alergia a los pólenes:

- Conjuntivitis: Es decir inflamación de la conjuntiva (el blanco del ojo irritado). El tratamiento que suele usarse es un anti-histamínicos tomado por boca (hace efecto en la conjuntivitis y también en las rinitis, que suelen ir asociadas). Cuando con eso no es suficiente pueden usarse también anti-histamínicos en colirio.

- Rinitis: Congestión de la nariz con moqueo y estornudos. Aquí también el tratamiento es un anti-histamínico tomado por boca mientras dure en el aire el polen al que el niño es sensible. Cuando no es suficiente con eso podemos dar anti-histamínicos en spray nasal. Si tampoco con eso cede corticoides en spray nasal.

- Bronquitis: Cuando el polen irrita los bronquios hace que se inflamen (produciendo moco) y se cierren para defenderse. Lo que notamos en el niño es tos con ahogo. El tratamiento en estos casos es abrir el bronquio (con broncodilatadores inhalados) y bajar la inflamación (con corticoides inhalados).

Qué medicamentos concretos, en qué dosis, y durante cuanto tiempo es algo que usamos de forma individualizada en cada niño, por lo que es vuestro pediatra quien debe dar esa información.

Mascarillas en niños alérgicos

Una de las opciones que algunos padres plantean cuando tienen hijos alérgicos a pólenes, es el uso de mascarilla.

Yo recomiendo no usarla si no se usa bien.

Usarla bien es ponerse la mascarilla cuando se sale de casa y no quitársela hasta que se vuelve a casa.

Esto es muy raro que lo hagan bien los niños. Es frecuente que la mascarilla acabe rodando por todas partes, con lo que se mancha en su interior de polen y polvo. No es raro tampoco que despierte la curiosidad e los amigos del niño alérgico y quieran probársela, con lo que la mascarilla se convierte en el recolector de virus de la clase...

Sólo la usaría en niños con alergias importantes (llevar la mascarilla no es agradable y algunos niños están más molestos por la mascarilla que por su alergia) y que estén muy concienciados de usarla de forma correcta.

Pruebas de alergia en niños

Las más usadas son por medio de analítica de sangre o por reacción de la piel. En pólenes son más fiables las pruebas de reacciones en la piel (Prick).

¿Hay que hacerle las pruebas a todos los niños? Pues no tiene mucho sentido. Si un niño tiene una alergia leve y es evidente que es a pólenes. En muchos casos hasta es bastante evidente a cual de ellos, hacer la prueba no es necesario.

En los casos de alergia intensa sí es de ayuda, especialmente para valorar si es posible reducir la sensibilidad del niño al polen que le causa el problema usando vacunas.

Todos los padres se acuerdan de las pruebas de la alergia en primavera. Pero en ese momento suelen estar tomando medicación. Y el resultado no es fiable.

Cuando hay que hacerlas es fuera de la primavera. Suele recomendarse al principio del otoño porque aún no han empezado con los catarros, en ese momento no hay polen, y nos da tiempo si las pruebas son positivas y decidimos vacunar de gestionar e iniciar el proceso preparándonos con tiempo para la primavera siguiente.

Vacunación de niños alérgicos

¿Lo vacuno o no?

Hay vacunas sublinguales y vacunas inyectadas. Dependiendo del caso concreto es mejor usar unas u otras.

Pero la duda en muchos casos es si sirven (mucha gente no ha visto resultados tras años de vacunación) o no.

Mi experiencia es que sirven cuando están bien indicadas (aunque no siempre). Y no sirven nunca cuando no están bien indicadas.

Creo recomendable vacunar cuando:

- La alergia es severa. La vacunación es un proceso largo, tedioso y no exento de riesgos. Merece la pena sólo cuando la alergia es claramente peor.

- Tiene un alergeno claro o dos como mucho. Si uno es sensible por ejemplo al olivo en Andalucía, donde los niveles de polen que alcanza deben ser récord mundial, la vacunación puede suponer una clara mejora en la calidad de vida. Pero si en las pruebas han valorado 10 y es sensible a 8 de ellos quiere decir que la vacunación no va a servir. Significa que el niño tiene tendencia a reaccionar frente a los pólenes y si le quitamos la sensibilidad a uno se sustituido de forma casi inmediata por otro.

No sólo es necesario que las pruebas sean claras, también que los síntomas que queremos resolver aparezcan coincidiendo con la época de la polinización. Hay niños con rinitis todo el año a los que al hacerle las pruebas nos aparece sensibilidad al olivo, por ejemplo. Pero sus síntomas son todo el año y el polen del olivo está apenas 2-3 meses. No podemos esperar que su rinitis desaparezca porque deje de ser sensible al olivo, porque este no es la causa. Si lo fuese sólo tendría síntomas durante los meses en que hay polen del olivo en el aire.


Sobre esta noticia

Autor:
Bebesalud (126 noticias)
Fuente:
mipediatraonline.com
Visitas:
1930
Licencia:
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.