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La alarma nuclear vuela de Japón a Washington. Obama como otros dirigentes políticos despierta

18/03/2011 20:25 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Estados Unidos siguió la política de Bush en lo nuclear y Guantánamo. La carta vigorosa de un parlamentario y la tragedia de Fukushima la hacen reaccionar como a otros

Ed Markey, un demócrata de mayor rango en el Comité de Energía y Comercio, advirtió el presidente Barack Obama el fin de semana que el gobierno de EE.UU no tiene una agencia dedicada a manejar un desastre nuclear como el que las autoridades japonesas están luchando para contener.

En una carta dirigida al presidente, Ed Markey dijo que las normas federales no establecen directrices claras para que la agencia pueda contrarrestar una fusión nuclear, como la provocada después del terremoto de Japón.

“Me preocupa, en base a informes recientes, que ningún organismo aparezca claramente al frente de una posible respuesta de emergencia en un desastre nuclear", escribía Markey. "En contraste con los escenarios previstos para los vertidos de petróleo y los huracanes, no hay ninguna especificidad de la coordinación de emergencia y mando en lugar de una respuesta a un desastre nuclear."

Su carta, escrita inmediatamente después de la saga se desarrolla en Japón, plantea preocupaciones sobre la seguridad de la energía nuclear. Ni a republicanos o demócratas les ofrece la legislación autoridad alguna para promover una alternativa a las centrales nucleares en caso de emergencia.

El domingo, tres días después del terremoto y tsunami de Japón, el líder republicano del Senado Mitch McConnell (Kentucky) y el senador por Nueva York Charles Schumer, demócrata, defendieron el uso de la energía nuclear, delante de la crítica de muchos detractores.

En su carta, Ed Markey dijo que algunos de los organismos encargados de responder a una crisis nuclear parecen divididos y no parecen preocupados de lo que está pasando hoy, ahora en Japón. ¿Quién ofrecería una respuesta y la liberación a gran escala de la radiación en una de nuestras centrales que doblan en número a las japonesas?. Y citó documentos obtenidos a través de la ley de Libertad de Información.

Teóricamente el Departamento de Seguridad Nacional tomaría la iniciativa. Se convocaría a otras agencias federales -desde el Departamento de Energía de la Agencia de Protección Ambiental a la Guardia Costera de EE.UU- para hacerse cargo. Hasta los organismos competentes parecen divididos sobre cuestiones tan vitales.

"Las agencias federales aún ni han desarrollado un plan coordinado para enfrentar un desastre nuclear", escribía Ed Markey. ¿Es que las centrales nucleares están obligadas a desarrollar por su cuenta una respuesta adecuada a un incidente grave, como el de Japón?.

El demócrata de Massachusetts añadió que hoy nadie quiere la construcción de reactores en las "zonas sísmicamente activas" hasta que los técnicos puedan ver los diseños de reactores y de acuerdo a los planes de contingencia.

Esta carta pareció despertar de un letargo a la Casa Blanca.

Por otra parte, es famoso el informe que diez años después la científica Zoreslava Nijnik-Chtchkiriak principal coordinadora del programa “los niños de Ucrania”. Pues bien, parte de ese informe ha aparecido publicado por ucranianos residentes en EE.UU y ha abierto ampollas en muchas familias norteamericanas.

El regalo de los “Átomos para la paz”

Es como titula el periódico Courrier international, extractos de ese informe como por ejemplo la tasa de muertes de niños de menos de un año que es del 14, 1%. La curva de crecimiento de la población ucraniana es negativa lo que no ocurrió después de la Segunda Guerra mundial. La salud de los niños es un elemento esencial para el futuro de cualquier país.

“En Ucrania diez años después trece millones de niños de menos de catorce años tienen una salud precaria. Eso se debe a que gran parte de ellos tienen que vivir en zonas irradiadas porque no tienen posibilidad de trasladarse. El territorio afectado por la radioactividad corresponde a 77 distritos de las doce regiones del país pero para decirlo más fácil, 6, 6 millones de personas de los cuales 700.000 son niños viven allí.

Gracias a una vigilancia activa de los médicos tanto en hematología, radiología como inmunología se puede hacer una evaluación precisa de la salud de cada uno de ellos. Los nacimientos de niños han disminuido visiblemente. Hace veinte años nacían anualmente unos 800.000 bebes. Hoy la cifra ha bajado a 600.000. Las tasas de mortandad tienen un importante aumento: en 1990 el 11, 6 por 1000; en 1994 el 14, 8 por mil.

En Ucrania, las muertes sobrepasan a los nacimientos en 145.000 personas. Hoy día, científicos europeos sobre todo británicos afirman después de pasar una temporada en el país que solo el 25% de los niños se puede considerar sano. El resto tienen una neta tendencia al deterioro que afecta sobre todo a los que se quedaron a vivir en las zonas irradiadas. Entre las principales enfermedades observadas están las afecciones al sistema respiratorio, al digestivo, al nervioso y hay muchos que sufren trastornos en la circulación sanguínea que no es propia de su edad. Pero lo que ha aumentado de forma terrible es el cáncer de tiroides y se pronostican años peores.

La conclusión de los especialistas es que el sistema inmunitario falla terríblemente. Después de las radiaciones, la desnutrición y las consecuencias de la crisis económica y social Chernobyl no fue la tumba de Ucrania pero estuvo a punto de serlo”.

La decisión heroica pero casi imposible de la Tepco Electricity

Un vistazo muy por encima a lo último que transmite Japan Times de Tokio, nos hace saber lo que ya se está dando por todas las agencias de noticias. Es por eso que por no ser repetitivos los de Diáspora han decidido publicar esto muy sucintamente. En la central Fukushima, los edificios que albergan los reactores nº 1, nº 3 y nº 4 han sido severamente dañados, dejando al descubierto las piscinas de combustible gastado fuera de la contención del reactor, y la carcasa del reactor nº 2 de contención ha sufrido daños en su cámara de presión, quedando la parte inferior destrozada.

El Gobierno ha creado un área de exclusión de la planta de un radio de 20 kilómetros, y ha exhortado a la población que se mantenga dentro de la misma. Y a poder ser los que puedan que se queden en casa. Otros gobiernos han sido más conservadores señalando áreas hasta de 80 kilómetros y el éxodo hacia el exterior es superior al de los días en que estalló la Segunda Guerra Mundial.

Mientras tanto, el viernes, la agencia de seguridad nuclear de Japón elevó el nivel de gravedad de los reactores afectados por la energía nuclear a 5 (en una escala internacional de 7 niveles), el mismo nivel que el accidente de Three Mile Island en los EE.UU en 1979, aunque esto nunca tiene carácter permanente pues depende de ulteriores inspecciones.

La evaluación provisional se sitúa en el nivel 5 del Consejo de Seguridad Nuclear y Radiológica Internacional (escala de accidentes) para la planta nº 1, nº 2 y nº 3. Los núcleos de estos reactores se cree que han quedado parcialmente derretidos y las fugas de radiación continúan. Eso lo ha dicho la agencia de Seguridad Industrial.

Esos datos han hecho exclamar a Naoto Kan el premier japonés que estamos ante la peor crisis después de la masacre de Nagasaki e Hiroshima. Más de 250.000 personas han sido evacuadas de cinco prefecturas, 4.000 hogares han quedado destruidos e inhabitables y villas enteras están bajo las aguas. Se han desplegado 100.000 soldados y se teme que la cifra de refugiados supere los 100.000 para dentro de otra semana. La BBC internacional reproduce más o menos esas cifras añadiendo las penurias de alimentos, aguas y gasolina así como los cortes de energía eléctrica.

Todos los periódicos británicos especialmente The Guardian y el Daily Mail ha informado fielmente lo que les ha llegado de las agencias. En EE.UU ha sido el Washington Post el que el más se ha ocupado. Así tanto Gran Bretaña como EE.UU saben tanto como nosotros de lo que pasa.

Estados Unidos lo ha intentado pero no ha podido sustraerse a algo que está en el ambiente: el gran peligro de lo nuclear

La Casa Blanca seguía defendiendo el expediente de la energía nuclear en Estados Unidos cuando ocurrió el terremoto. Aunque un portavoz dijo cuatro días después que el gobierno se ha comprometido a "aprender de la experiencia de Japón para seguir reforzando la industria nuclear en América" (en palabras del propio Chu (secretario para la Energía) al Congreso).

Una científica ucraniana que escribió un libro titulado "Los niños de Ucrania" en décimo aniversario de Chernobyl estableció en cifras la tragedia de un pueblo irradiado

"Las centrales han sido diseñadas para resistir ciertos niveles de terremotos", ha precisado Obama, en declaraciones a la CBS. "Pero dicho esto, nada es completamente seguro. De modo que cada vez que algo así ocurre, es muy importante que examinemos cómo podemos mejorar la seguridad y el funcionamiento de las centrales".

Lejos de anunciar un 'parón' nuclear en Estados Unidos, Obama ha asegurado que lo ocurrido en Japón debe servir "para mejorar las tecnologías y hacer frente a las preocupaciones adicionales sobre la seguridad que pueda tener la gente". Según el presidente, la Comisión Regulatoria de la Energía Nuclear se está "supervisando constantemente la actividad sísmica y evaluando los riesgos".

Por su parte, el secretario de Energía Steven Chu ha defendido la necesidad de lo nuclear dentro de la tarta energética del futuro en Estados Unidos, junto al crecimiento previsto de las energías eólica y solar. Chu aseguró que es "prematuro" hablar de cómo el accidente de Japón puede afectar a la industria nuclear en Estados Unidos, dos meses después de que la Administración Obama se comprometiera a garantizar préstamos de hasta 36.000 millones de dólares para la construcción de 20 nuevos reactores.

Pero esa decisión es anterior a voces como la del congresista demócrata Ed Markey, que ha advertido de que "el trágico suceso de Japón puede ocurrir muy fácilmente en Estados Unidos", Chu ha asegurado que los 104 reactores comerciales en funcionamiento –que generan el 20% de la energía que consume el país- cumplen "las más altas normativas de seguridad".

"Las centrales construidas cerca de las fallas o de las costas están diseñadas para resistir el doble impacto provocado por un terremoto y un tsunami", dijo en referencia a las dos plantas de California –San Onofre y Cañón del Diablo- erigidas en zonas de alta actividad sísmica.

Chu ha asegurado que en la mayoría de los casos, sobre todo en la costa este, las centrales han sido construidas para resistir terremotos más destructivos de los que nunca se han registrado en sus respectivas zonas.

Desde 1979, cuando ocurrió el accidente de Three Mile Island en Pensilvania (con la fusión parcial del núcleo de uno de sus dos reactores), no se ha construido una nueva central nuclear en EEUU. De los cuatro primeros proyectos con los que se pretendía relanzar la industria, tan sólo uno –el de la construcción de dos reactores en la central de Vogtle, cerca de Augusta (Georgia)- avanza según las previsiones. Chu vaticinó que la tragedia de Japón servirá en cualquier caso para que los inversores "pongan un mayor énfasis en la seguridad".

El secretario de energía informó de que 30 expertos en seguridad nuclear de su departamento se encuentran en Japón, asistiendo en las labores de emergencia en Fukushima y otras centrales nucleares. Estados Unidos ha enviado también decenas de equipos de detección y medición de la radiación.

"Nos preocupa profundamente los efectos de la radiación en Japón", declaró por su parte Obama. "Hay peligros de que la nube radiactiva pueda afectar a la zona próxima a la central y otras partes de Japón. Pero me han asegurado que los riesgos se habrán disipado cuando llegue a la costas niponas, y más aún al territorio continental de Estados Unidos".

Se reabre el debate sobre la seguridad nuclear

La crisis nuclear nipona ha reactivado el debate sobre la seguridad nuclear. Este mismo martes, la Unión Europea ha decidido que llevará a cabo pruebas de resistencia voluntarias a sus centrales nucleares, al tiempo que promoverá que estos tests se efectúen también en el resto de países del mundo, según anunció el comisario europeo de Energía, Gunther Oettinger.

Por su parte, la canciller alemana Angela Merkel decidió paralizar las centrales alemanas más antiguas. El lunes, la canciller ya dio un giro en su política energética y anunció la suspensión de la prolongación de la vida de sus centrales (que había ampliado 12 años más) y estableció un nuevo plazo de tres meses que supondrán una especie de paréntesis de este plan. Por su parte España más bien ha reasegurado la continuación de las centrales nucleares existentes aunque Zapatero ha dicho que se compromete personalmente a hacerlas más seguras a todo riesgo.

Tras un examen de las consecuencias de la catástrofe nuclear de Japón, un portavoz del gobierno dijo, que ya el departamento de seguridad y los de salud ya se están ocupando del estudio de posibles consecuencias de algo parecido a Japón en los Estados Unidos.

Con todo ese motivo los activistas de seguridad han pedido una reserva mayor de yoduro de potasio cerca de las plantas nucleares de los EE.UU.

El debate sobre el suministro se ha convertido en una preocupación política. Pero antes del debate los consumidores de EE.UU. habían comprado a algunos minoristas todas sus existencias de la medicina mencionada en pocos días con la vista puesta en Japón. Y están informados de los esfuerzos de los nipones por contener los daños sufridos en su planta nuclear de Fukushima.

Actualmente 22 estados de EE.UU. han almacenado o pedido esas tabletas conocidas por su nombre químico KI. Se sabía que los residentes dentro del radio de unos 10 kilómetros de las plantas de energía se estaban proveyendo de las KI para tomarlas en caso de emergencia.

Los inspectores de lo nuclear y los grupos de la industria farmacéutica se han resistido a las peticiones de que se hagan reservas para las personas que viven en un radio más amplio. Los responsables de seguridad han dicho que es mejor concentrarse en la planificación de las medidas de evacuación que en el plano médico. Está ya claro que la psicosis está ya sólidamente establecida por lo menos en 22 estados del país.

En un comunicado enviado a última hora del martes, Dori Salcedo, portavoz de los EE.UU del Departamento de Salud y Servicios Humanos, dijo que el Gobierno estudia "todos los aspectos" de la catástrofe que vive Japón tras la cobertura masiva del terremoto y del tsunami el mismo viernes 11, en prensa, radio, internet y todos los medios de comunicación, incluso por conversaciones telefónicas alarmantes de los norteamericanos residentes en Japón.

"Las opciones de política relacionadas con la distribución de KI es uno de los temas estudiados, " ha dicho Dori Salcedo…

Salcedo no quiso responder de inmediato ni proporcionar más detalles de los ya sabidos. Sobre el medicamento repitió que está destinado a proteger contra el cáncer de la tiroides que tiene glándulas muy sensibles a la absorción de algunas formas de radiación.

La política de EE.UU. sobre el tema se basa en una ley de 2002 que establece la distribución de KI a los residentes de hasta 20 kilómetros de distancia de los reactores. En 2008 el gobierno de Bush renunció a esa obligación, diciendo que la evacuación de los habitantes en peligro era una opción mucho mejor.

“No debemos esperar a que un accidente catastrófico nos ocurra, o un ataque terrorista contra un reactor nuclear” (Markey)

Ahora los críticos han renovado las preguntas, por el peligro obvio de los reactores nucleares en Japón. Uno de ellos es Edward Markey, el congresista de Massachusetts, que fue quien redactó el borrador de la ley de 2002.

“Es mejor aplicar el sentido común que dicta medidas de preparación y prevención", dijo Markey.

Markey había llamado previamente al presidente Barack Obama para comunicarle sus observaciones y reservas, tal y como hemos dicho al principio. Una carta posterior de la Casa Blanca el pasado verano le informó que la opción de la administración de Bush estaba ya desechada desde el pasado verano.

Steve Kerekes, un portavoz del grupo comercial de la industria nuclear de EE.UU., el Instituto de Energía Nuclear, dijo que apoyaba la idea de George W. Bush en el sentido de que la evacuación de emergencia era la mejor opción.

"Nuestro punto de vista más vigoroso es que la ciencia no aconseja la distribución de KI más allá de 10 millas", dijo.

De todas formas la situación por la que está atravesando el mundo tanto en los países árabes como en el sufrido Japón aconseja soluciones operativas y eficaces alejadas de los intereses políticos y económicos. Pero vayan ustedes a decírselo a los jefes de Estado de todos conocidos y verán la cara que ponen. Luego nos mandan un mail.


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