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El agua embotellada, doble veneno: para quien la bebe y para el medio ambiente

15/02/2010 19:58

2 Para un mundo cuyas tres cuartas partes pasan sed, nosotros no nos damos cuenta de que aún teniendo agua del grifo sólo, somos unos privilegiados. Y ahora nos permitimos discutir sobre si el agua embotellada es venenosa o no

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El agua embotellada de diversas marcas, por culpa de la pésima calidad del agua del grifo en España y fuera de ella (tiene abundantes sustancias tóxicas) está siendo sustituida por el agua embotellada. La del grifo se bebe con desconfianza. Pero resulta que la embotellada también es peligrosa. Peligrosa por dos conceptos: por la propia botella de plástico y por el agua misma. Greenpeace, acaba de denunciar que en el mundo se utilizan casi cuatro millones de toneladas de plástico para envasar ese agua. Un portavoz de esa organización recordó el pasado verano que el plástico genera cientos de veces más CO2 que el agua que contiene.

Y aunque de hecho, tanto el gobierno español como el inglés, a los que seguirá probablemente el francés, han decidido no importar más agua embotellada y por poner un ejemplo en los últimos Sanfermines ya un poco lejanos se decía que se había bebido miles de litros de vino pero otros tantos de agua mineral, embotellada. Y se importará o no, pero es en muchas ciudades lo que priva, entre quien puede pagarla.

Hay que decir pues, que aparte del daño que el agua haya podido hacer a los que la bebieron, el

plástico arrojado al mar seguirá con vida probablemente unos 500 años más que una lata de metal. Pero hoy vamos a dedicarnos al agua embotellada para beber y obligadamente también al plástico en sí. Por otro lado las toxinas que se encuentran en los plásticos pueden persistir largo tiempo en el medio ambiente porque los polímeros plásticos no llegan a biodegradarse por completo.

El agua embotellada nos la presentan como un producto que nos asegura nuestra salud y se nos hace ver que es señal de calidad de vida, de un cierto nivel de producto respetuosa con el medio ambiente, que además es una forma de liberarnos del agua del grifo. De hecho su consumo ha aumentado en un 68% desde el año 2000.

El sector del agua embotellada está creciendo muy rápidamente en todo el mundo, siendo uno de los negocio más seguros actualmente, pero también uno de los menos regulados, lo que da lugar a abusos auténticamente escandalosos. De hecho, en un programa de una oficina de control de medio ambiente, se analizaron 390 estaciones de medidas de aguas subterráneas, con prioridad en los sitios de captura del vital líquido en zonas agrícolas.

Y Un 40% de ellas revelaban la presencia de pesticidas, principalmente herbicidas. Diez por ciento de ellas presentaban incluso concentraciones superiores a los microgramos tolerados por litro. Valores que sobrepasan las exigencias legales para la calidad de las aguas potables.

Con todo, las cifras del negocio del agua hablan por si solas. En la década de 1970, el volumen anual de agua embotellada que se comercializa en todo el mundo rondaba los 1.000 millones de litros. En la siguiente década se dobló el consumo, sin embargo es a partir de la década de 1990 cuando el crecimiento ya es exponencial.

Según un estudio publicado por Earth Policy Institute en los Estados Unidos en 2004 se consumieron 154 millones de litros de esa agua, es decir que en ese lapso dio un salto delante de un 57% del año 2000 en que se consumieron solamente 98 millones de litros. O sea que en los países industrializados, el agua embotellada es 10.000 veces más cara que el primer año.

En el año 2001, los norteamericanos se gastaron 6.880 millones de dólares, en el año 2006 ya eran unos 10.980 millones de dólares, con un consumo de 25.800 millones de litros de agua embotellada. Esto supone un crecimiento superior anual al 9%, según los datos aportados por Beverage Marketing Corporation y la Internacional Bottled Water Association. El consumo medio anual de agua embotellada de un norteamericano estaba en torno a los 91 litros por persona/año.

La moda del agua embotellada es aún mayor en Europa. Alemania consume 10.300 millones de litros, Francia 8.500 millones de litros y España 5.500 millones de litros.

Los italianos tienen una media de consumo, de 183, 6 litros por persona/ año, los mexicanos 169 litros, los franceses y belgas 145 y los españoles de 136, 7 litros anuales. Aunque cifras comparativas por cada habitante son imposibles de hacer por la demografía sí podemos decir que el consumo de agua embotellada ha triplicado en la India y doblado en China. En realidad se constata que el agua embotellada compite en precio con la gasolina...

El consumo global de agua embotellada alcanzaba los 154.000 millones de litros, en el año 2006, y eso suponía un aumento del consumo del 57% respecto al del año 2001. Esto representa un gasto de unos 100.000 millones de dólares. El precio medio de un litro de agua embotellada está en los 0, 65 dólares.

En España el litro de agua del grifo costaba, en el año 2004, 0, 00096 euros. Como se puede comprobar el negocio es fabuloso.

Las fábricas embotelladoras frecuentemente cogen el agua que embotellan, de la misma red de agua que llega al público. En muchos casos, como -dicen que es práctica en Coca Cola, lo que hacen es agregarle un paquete de minerales, así la denominan ‘ agua mineral’ , consiguiendo aumentar de esta forma su precio, convirtiéndose en uno de los mayores negocios del mundo.

El periódico británico ‘ The Guardian’ , resume como es el proceso que se siguen en muchos casos con el agua embotellada: ‘ Tome agua del grifo de Londres, sométala a un proceso de depuración, denominándola ‘ agua pura’ agregue un poco de cloruro de calcio que contenga bromuro, lo cual no es un problema, convirtiéndose en bromato que sí lo es. Envíe estas botellas de agua al comercio, conteniendo el doble del límite legal de bromato y el negocio es suculento’ .

Sirva como ejemplo, que en marzo de 2004, Coca Cola reconoció en Reino Unido que el agua de su marca Dassain era agua común y corriente del grifo, que era vendida en botellas de medio litro. Se retiraron más de medio millón de botellas del mercado argumentando que habían detectado niveles de bromato que excedían las normas legales británicas.

Se está pagando en muchos casos hasta 10.000 veces más por cada litro de agua embotellada que la que se paga por el agua de grifo. Por el mismo precio de una botella de agua embotellada se podría abastecer con 3.000 litros de agua de grifo.

Estas industrias están contribuyendo a la destrucción de las fuentes de agua públicas con el objetivo de abastecer de ‘ agua pura’ a la élite internacional, mientras el Tercer mundo muere de sed. Y no es solo una frase.

Estas empresas son depredadoras del agua, buscando continuamente nuevas fuentes hídricas para cubrir sus insaciables necesidades de negocio, comprando continuamente derechos de agua a los agricultores, una vez que los agotan los abandonan creando numerosos problemas ecológicos.

En América del Sur, las multinacionales norteamericanas y europeas están comprando grandes zonas de naturaleza salvaje en la que se incluyen sistemas hidrográficos integrales. Estas empresas agotan no sólo los sistemas de su propio terreno sino las zonas circundantes. Esto es lo que sucedió en Tillicum Valley en la Columbia Británica, donde la empresa Canadian Beverage Corp. ha estado explotando el agua subterránea de la región de forma tan intensa que los habitantes y agricultores de la zona se quedaron sin ella.

Esta industria embotelladora de agua repite y repite que es respetuosa con el medio ambiente pero esto no es así, pues como vemos usa el agua de una forma poco considerada y además el 90 % de los envases que utiliza son de plástico. Todos los que van por el campo con los ojos abiertos puede ver en él infinidad de estos envases que son fuertemente contaminantes del medio ambiente... y eternos. Y no digamos los que navegan por cualquier mar. Esas empresas embotelladoras nos dirán que cumplen la ley escrupulosamente en este tema, pero aún siendo así, hacemos votos porque los envases de plástico desaparezcan con carácter urgente.

El derroche energético también es importante: sirva como ejemplo que para producir el agua embotellada que se consume en Estados Unidos se necesitan quemar 1, 5 millones de barriles de petróleo, cantidad suficiente para alimentar los motores de 100.000 coches durante un año. En España eso equivale a unos 330.000 barriles de petróleo lo que supone el gasto de unos 22.000 coches.

Actualmente este negocio empieza a ser cuestionado. La ciudad de Nueva York ha lanzado una campaña publicitaria animando a sus ciudadanos al consumo del agua de grifo, en medio de la protesta de las multinacionales del agua.

Emily Lloyd, responsable del Departamento de Protección Ambiental de Nueva York dice: ‘ El agua embotellada utiliza mucha más energía que la del grifo tanto en la producción como en el transporte y el agua del grifo sirve para algo más que para ducharse o lavar los platos’ .

La ciudad de San Francisco ha prohibido la compra de agua embotellada por parte de las instituciones públicas y muchos restaurantes del Estado de California ya han dejado de servir agua mineral. Sería bueno que cundiera el ejemplo entre nosotros.

Sin embargo en las reuniones de ejecutivos, partidos políticos, convenciones, etc... cada asistense se encuentra en la mesa al entrar una botella de agua o botellín, del cual no bebe ni la mitad. Es decir que el ejemplo no ha cundido todavía.

Al plástico en sí se le suman otros hallazgos negativos sobre todo para la salud de los que aquí hablamos

Es hora que se acabe este escandaloso negocio y que tenga una regulación mucho más exigente que la actual en el apartado económico, sanitario y medio ambiental. Se puedo entender que el negocio privado genere beneficio, pero no que éste alcance el nivel de abusivo del actual y eso si no analizamos otros posibles peligros.

Dos investigadores alemanes encuentran tasas de hormonas demasiado elevadas en el agua embotellada

Los doctores Wagner y Ochhlam de la Universidd Goethe de Francfort han descubierto en las botellas de agua mineral perturbadores endocrinos no sólo en la botella misma sino en el mismo líquido. En pequeñas dosis podrían dañar la salud. Estos perturbadores observados sean hormonas femeninas o masculinas son sospechosos de modificar el desarrollo y las funciones sexuales reproductoras del hombre.

Martín Wagner y Jorge Oehlman habían seleccionado veinte envases de plástico de aguas embotelladas vendidas en Alemania. Todos tenían en común el contener el polietileno tereftalato (PET), un elemento químico igualmente presente en botellas de plástico de bebidas dulces, aceites de cocina, pero también en el aluminio interior de las paredes que guardan ciertas bebidas gaseosas. El PET asegura ‘ la transparencia del plástico su resistencia a los choques, su poco peso y su impermeabilidad al agua, al gas y a los aromas’ .

Los dos científicos han utilizado levaduras genéticamente modificadas y pequeños caracoles de agua dulce observando que las primeras cambiaban de color y se veía que los segundos se multiplicaban por la influencia de esas hormonas.

Después de dos meses pasados en el agua, el comportamiento de las dos cobayas no era en absoluto el mismo. Era peor. En doce de las veinte aguas de las botellas analizadas, la actividad hormonal era dos veces más elevada en las levaduras y los caracoles eran dos veces más numerosos a causa de las hormonas femeninas presentes.

El desmentido de los industriales del plástico que se usa para los alimentos fue inmediato ‘ el agua mineral natural es uno de los productos más controlados en la industria alimenticia’ -dijeron.

Los dos científicos citados mencionaron una posible perturbación de la catálisis del plástico como causa de los fenómenos encontrados.

Los franceses han observado cosas quizás más peligrosas de inmediato: una botella de agua no puede beberse si ha permanecido sólo unas horas en el ambiente de un coche, sobre el asiento o sobre el maletero, y en el verano. El calor reacciona con los productos químicos del plástico de las botellas el cual libera dioxinas en el agua. La dioxina es una toxina encontrada en los tejidos del cáncer de mama.

Es mejor utilizar para llevar agua, por ejemplo en vacaciones, una cantimplora de acero inoxidable y no plástico. Esta información ha circulado mucho en los centros médicos del ejército, hasta el punto que el plástico entre las mujeres sobre todo con niños no lo quiere. También los médicos de ejército acompañan otras recomendaciones como el tener cuidado de no meter una botella de agua mineral ni en el microondas, ni en el congelador. El producto químico dioxina es muy cancerígeno y envenena rápidamente las células de nuestro cuerpo.

El Dr. Edward Fujimoto, manager del Departamento de Higiene Médicas del Castle Hospital, es especialista en dioxinas e insiste en no calentar nuestros elementos en el microondas ni en recipientes de plástico. Lo razona diciendo que la combinación de la grasa calentada a altas temperaturas liberan la dioxina en los alimentos y éstas van a parar a nuestro organismo o al de nuestros hijos. Recomienda utilizar recipientes de cristal como el pyrex o ‘ corning’ o en cerámica.

A los platos o sopas instantáneas deben quitárseles la envoltura y calentarlos como se ha dicho, porque el envoltorio de papel especial no se sabe que contiene. Es por eso que el fastfood ha sido desprovisto últimamente de sus anteriores presentaciones de papel o cartón. El envoltorio o embalaje de una fina película de Saran plástico es muy peligroso en el microondas. Otra vez actúa el calor excesivo con el plástico.

Se ha explicado de sobra los efectos negativos de la industria del agua embotellada en el medio ambiente o por qué algunos expertos nos proponían consumir agua del grifo. Nosotros dábamos nuestra opinión sobre el consumo, la falta de información y el sabor del agua del grifo en algunas ciudades, entendiendo que era lógico que se consumiera más agua embotellada.

Hoy conocemos una noticia que muestra uno de los motivos que mencionábamos sobre el por qué los consumidores nos decantamos por el consumo de agua embotellada, en Barcelona hasta un 8% de los consumidores bebe agua que supera el nivel de trihalometanos, un compuesto químico cancerígeno del que ya hemos hablado y que en estudios anteriores fue detectado en otras ciudades españolas. Ante este tipo de noticias es lógico que los consumidores nos decantemos por el agua embotellada y desechemos tajantemente el agua del grifo.

En esta ocasión, un informe presentado por de la Agencia de Salud Pública de Barcelona titulado ‘ La salud en Barcelona 2006’ , muestra que se han detectado hasta 156, 6 microgramos por litro de esta sustancia cancerígena generada por la potabilización del agua cuando ésta se capta de los ríos. Hay que tener en cuenta que el consumo de esta sustancia durante 20 años produce irremediablemente problemas de salud y el cáncer es uno de ellos.

Lo que resulta más sorprendente son las declaraciones de Joan Guix, el gerente de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, indica que esta situación se conoce desde hace 10 años, es decir, que a pesar de conocer que esta sustancia es peligrosa, se ha permitido que circule el agua por las tuberías durante años. Está claro que la captación de aguas residuales de los ríos no es por el momento una buena opción para abastecer del preciado líquido a la población.

Por supuesto, la empresa responsable del tratamiento de las aguas (Aguas de Barcelona) indica que el agua que procesan es totalmente saludable cumpliendo todas las normativas. Noticias como esta enturbian el trabajo de ecologistas y expertos para reducir el consumo de agua embotellada en benéfico del medio ambiente y en el de nuestros bolsillos.

‘ Todo se ha perdido hoy, incluso las preciosas botellas de Perrier’ -se lamentan los consumidores de esa agua tan clásica en Francia, cuyo casco era de cristal color verdoso, con la línea de una mujer joven, ondulantemente seductora. Ahora también Perrier se ha pasado al plástico, bajando un poco el precio para no perder tanto. Pero las importaciones hacia los Estados Unidos se han notado: hay un bajón, no por el sabor del agua sino por la botella que la contenía. Los canadienses también se han quejado, sobre los francofonos de Quebec. Un periódico ha publicado a uno de la ciudad de Quebec bebiendo vino áspero en una botella de plástico ligeramente corrugado, envasado en un casco de color verdoso como si fuera una botella de vidrio de Perrier, el comentario dice que ese veterano toma ese vino asqueroso creyendo, por el color, que bebe agua Perrier de la de antes.

En Quebec no se bebe el vino en botellas de vidrio ni de plástico sino de cartón y de ahí a la confusión de quien cree ver en una botella verde Perrier. A ese respecto tanto los franceses como los canadienses han elevado sus protestas a la casa nestle, que es la que fabricaba y fabrica Perrier. Es uno de los más genuinos productos de Francia que no cambió ni con la ocupación alemana y se dice que la casa Nestle ha sufrido cuantiosas pérdidas. En España no ha ocurrido que sepamos nada semejante y la gente ha pasado al plástico, sin protestas. Por lo visto ese es un problema menor al lado los que generan las crisis y los geniales planes para superarlas compara andar ocupándose del de color de las botellas.

Para beber agua en botella de vidrio, ¡váyase a comer a un restaurante!!.

Cierto. El restaurante, con mucha mas vista comercial, ha conservado para su clientela la botella de agua mineral de vidrio, aunque lo que ha hecho es doblarle casi el precio. Pero dice eso es o por la inflación y no por el cambio del vidrio al plástico.

Las botellas de plástico no ‘ consignadas’ es decir que no llevaba la marca de fábrica en relieve o de otra forma en el casco mismo son además reciclables al 100%. El sistema de recogida de las botellas es muy fácil, pues hay contenedores en todas las esquinas y para el consumidor es mucho más cómodo bajar por la mañana y traerlas que tener que eso era a lo empleados que pueden venir o no venir.

Así se calcula que se consigue recuperar el 75% de las botellas, frascos de cualquier origen para la producción de otras nuevas. Las botellas de vidrio de cafés y restaurantes que se quieren utilizar deben ser sometidas a un lavado especial muy estricto controlado por las autoridades de Sanidad. Los objetivos de las directrices europeas en materia de reciclaje son bastante satisfactorios. Los del acero, papel y cartón dejan bastante que desear o porque hay competidores ‘ privados’ que llegan antes a los contenedores que los encargados oficiales. Las botellas de plástico, como bien se sabe no son reciclables y van a parar a los basureros o... al mar.

El agua, componente fundamental para todas las formas de vida conocidas (representa entre el 50% y el 90% de la masa de los seres vivos), es una sustancia relativamente abundante aunque sólo supone el 0, 22% de la masa del planeta. El 97, 25% del agua existente está en los océanos. El resto, 2, 75%, es agua dulce de la que un 2% se halla en los casquetes polares y el resto, la que forma ríos y lagos, el 0, 75%, es la que puede ser apta para el consumo humano. Esta última cifra que nos puede alarmar, por indicarnos una aparente escasez, serviría para abastecer al triple de la población actual de la Tierra.

Y, sin embargo, el acceso a este recurso, su disponibilidad en condiciones para el consumo humano es cada vez un problema más grave, que da lugar al hambre, la pobreza y la enfermedad para un sector creciente de la población mundial’ . Enrique Alejandre

Las siguientes cifras nos dan una idea de la magnitud del problema:

* 1.200 millones de personas carecen de acceso al agua potable limpia.

* 3.000 millones de personas carecen de instalaciones sanitarias.

* 300 millones de personas sufrirán escasez de agua en 2025. Más del 80% de ellas vivirá en países en desarrollo.

* El 80% de todas las enfermedades de los países en desarrollo se origina a raíz del consumo de agua contaminada.

* El 50% de los ríos y lagos del mundo está peligrosamente contaminado.

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E.T (30/08/2013)

Estados Unidos en 2004 se consumieron 154 millones de litros de esa agua, es decir que en ese lapso dio un salto delante de un 57% del año 2000 en que se consumieron solamente 98 millones de litros. O sea que en los países industrializados, el agua embotellada es 10.000 veces más cara que el primer año.
(desinformacion osa unlitro mas o menos por avitante por año MIRDA)

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cristobal (02/11/2013)

por que hay proteccion sobre la disfucion de estos archivos?