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El AFRICOM, Oportunidad para una nueva Inteligencia y la Seguridad Internacional

16/08/2010 18:39 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El África Commanded tiene como objetivos principales el combatir el terrorismo islamista y organizar operaciones de ayuda humanitaria. Europa no puede estar fuera de la estrategia de los EEUU en la Región, tiene que intregrarse

Chema Gil.

Periodista. Subdirector de Gaceta Forense.es

Diplomado en Ciencias del Islam (Lieux)

Diplomado Internacional Unesco en Estudios sobre Terrorismo

Diplomado Instforpol en Terrorismo Seguridad Ciudadana y Libertades Públicas

España es reconocida por la Comunidad Internacional, quizá con demasiada frecuencia de forma sobrevalorada, como un Estado que reúne unas más que razonables condiciones de posibilidad para operar en el escenario actual del Norte de África, concretamente con todo el Magreb y en particular con Marruecos, pese a los ‘rifi rafes’ –digamos menores- que periódicamente aparecen en la relación bilateral entre los dos reinos. Observar la existencia de tales condiciones de posibilidad, que deben ser reconocidas como privilegiadas, no puede llevarnos a un optimismo irracional. Pero estamos en una buena situación para poder operar en la zona como un actor importante.

Antes de abordar las cuestiones centrales de éste análisis, desde la perspectiva española, merece la pena, en relación con Marruecos y con el norte de África en general, que nos fijemos en un conflicto latente desde hace más de una treintena de años y, respecto al cual, España, como Estados Unidos, e incluso Francia y el conjunto de la Unión Europea han adoptado posiciones erráticas. El conflicto del Reino de Marruecos con, el menguado y cada vez menos creíble Frente Polisario, debe ser abordado, sin perderse mucho más tiempo, por los actores internacionales que se han vinculado a la solución del conflicto de alguna manera; con una cierta mirada fría.

España y Francia debieran ser las primeras potencias en poner de manifiesto una posición clara, rotunda y definitiva sobre la cuestión y que, desde nuestro punto de vista, pasa por la aceptación del plan de autonomía que propone el Reino de Marruecos que los analistas internacionales ven como la mejor salida a la situación; y más cuando el Polisario, en los campamentos de Tinduf está sufriendo una auténtica sangría de saharauis que regresan a Marruecos, pese a que tienen que enfrentarse a ciertos elementos y grupos internos de la RAS que los someten a persecución y vejaciones.

Lo cierto es que hasta fundadores del Polisario ya han advertido que su causa pasa por normalizar las relaciones con Marruecos, integrarse en su Estado y asumir las cotas de autogobierno que el estado marroquí está dispuesto a ceder mediante el bien valorado, a nivel internacional, y ya citado aquí, Plan de Autonomía.

Una posición clara al respecto no es adoptada por los gobiernos españoles, ni los que han estado a manos del PP ni los del PSOE, por un rancio sentimiento de pertenencia a aquellos saharauis del año 75 que quedaron a su suerte después de que España abandonara la zona. La mala conciencia y una nostalgia rancia y obsoleta promueve que colectivos sociales, no excesivamente numerosos, estén prestos a plantear movilizaciones en contra de cualquier apoyo español a Marruecos en el conflicto saharaui, pero tales posiciones ideológicas no están fundamentadas desde el conocimiento de la realidad que hoy tenemos el deber de observar en la región, en todo el Sahel y más concretamente en la zona que pretenden los saharauis.

Veamos: Después de treinta años del citado conflicto el conocimiento general que la sociedad española tiene sobre el área del Sahara Occidental, prácticamente está limitada a lo que se conoce de las actividades de los amigos del Pueblo Saharaui; a las loables actividades que diferentes ONGs y grupos de artistas realizan para la promoción de la calidad de vida y la cultura, especialmente en la zona de los campamentos de refugiados…¿pero la cuestión del Sahara, hoy, podemos verla desde la perspectiva de lo ocurrido hace treinta años? Es evidente que no; si lo hiciéramos estaríamos incurriendo en una grave irresponsabilidad.

Mediadores internacionales, y hasta enviados de Naciones Unidas están haciendo un llamamiento a observar la realidad-real sobre la cuestión del Sahara Occidental, máxime después de la disposición del Reino de Marruecos por el establecimiento de un estatuto de autonomía de la región – homologable a los modelos españoles-.

Despreciar –desde posiciones obsoletas y alejadas de la realidad actual- una iniciativa así aboca a una extensión temporal de un conflicto en el que ni tan siquiera el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas estaría dispuesto a intervenir. La reconciliación de posturas pasa por el plan de autonomía, ya lo han dicho incluso hasta fundadores del propio Frente Polisario.

Geoestratégicamente es de un desconocimiento irresponsable seguir manteniendo posturas cerradas entorno a este conflicto cuya solución, desde luego, no pasa por acciones individuales como la que ejecutó tiempo atrás Aminaitou Haidar en el aeropuerto de Lanzarote, con el apoyo de algún grupo de actores y otros sectores muy minoritarios; pues creando esas situaciones de tensión, no se moverán posturas. Es más se enconarán.

Por duro y políticamente incorrecto que pueda sonar, Aminaitu Haidar, que cobraba sus nóminas del Estado Marroquí en esos momentos, debió ser devuelta a Marruecos, como marroquí. No se puede someter a España a decidir sobre la nacionalidad de una persona que viaja con un pasaporte del Reino de Marruecos y que tan sólo desarrolló la huelga de hambre para llamar la atención sobre el conflicto en un momento en que realmente, el Frente Polisario ya no es tenido en cuenta, de verdad, por ninguna potencia…tan sólo como estrategia para refrenar cualquier intento de vuelta a las armas, lo que no sería más que un ejercicio suicida del Polisario con su propia gente, por más que hayan recibido algunos materiales bélicos de pequeño porte en los últimos meses, ante algunos llamamientos a la guerra, que no son aceptados, ni tan siquiera, por los saharuis que viven en primera persona las consecuencias de este conflicto estancado.

El Sahara –olvidemos por un momento límites geográficos que en realidad existen más en el imaginario que sobre el terreno- es una zona especialmente conflictiva y potencialmente peligrosa, para los países de la zona y para Europa.

No podemos abocar a una zona como el Sahara Occidental a convertirse en un estado fallido que es lo que ocurriría en muy poco tiempo en caso de producirse la autodeterminación; ésta abriría las puertas de una región, difícilmente controlable, a manifestaciones terroristas y/o delictivas de carácter internacional como el tráfico de armas o el de drogas a gran escala. Sólo el Plan de Autonomía aporta seguridad en cuanto al desarrollo económico y social de sus habitantes; así como para alcanzar un nivel de autogobierno y a la seguridad de que la zona no se convierta en poco tiempo en un estado fallido, en una zona tan absolutamente sensible para países como Argelia, Marruecos y España y por ende Europa.

No se trata de alarmar, seamos realistas

Amplias áreas del Sáhara y el Sahel son el territorio operativo de grupos islamistas armados como el desesperado y empobrecido Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), grupo del que es razonable sospechar dos cuestiones, que recibe una inyección económica desde Libia y de otros países más lejanos y que de sentirse apoyado dará el salto –antes o después- para cometer atentados y para ello el teatro de operaciones que manejan con más facilidad es España; El AQMI es descrito por diferentes analistas como un movimiento desesperado y empobrecido sí, pero potencialmente más peligroso. El lector se preguntará qué tiene que ver el conflicto del Sahara con todo esto; les invito a que acudan a Internet y observen los movimientos y acciones a lo largo y ancho del Sahel de ciertos grupos islamistas inspirados por Al Qaeda. Es el Sahara, todo el Sahara, lo que emplearán para establecer su ‘batalla’ para someter la zona (el Magreb) con la ilusoria y descerebrada idea de recuperar ‘Al Andalus’, entre otros objetivos, antes de lograr su ansiado ‘califato global’.

Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) es un grupo que aun con dificultades econónicas no ha dudado en desplegar una extraordinaria violencia en sus atentados. Pese al despliegue de operativos militares de élite, con unidades especializadas norteamericanas, éstas apenas logran controlar algunos movimientos; ni evitar que muchos hayan abandonado AQMI, sin ser detenidos y hayan viajado a escenarios como Afganistán, Irak o Pakistán; tampoco han evitado que se hayan sumado a la franquicia terrorista elementos procedentes de Argelia, Libia, el propio Frente Polisario y Marruecos. De este último país han dado el salto a la Yihad más violenta radicales islamistas procedentes de grupos como el Tabligh y Justicia y Espiritualidad, así como de variantes radicalizadas de este movimiento liderado por el viejo Abdessalam Yassine, aparentemente enfrentados con Yassine, pero siguiendo consignas internas del movimiento radical; elementos, éstos, cuya ideología, de fondo, está atravesada por una etiología común, la de los Hermanos Musulmanes, presente de forma más o menos disfrazada en comunidades islámicas en España, muchas de ellas vinculadas a la UCIDE que preside el sirio Riay Tatary, que en los últimos tiempos está realizando extrañas maniobras con los más radicales islamistas españoles que han intentado hacerse con la Federación de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI), o sus maniobras para relacionarse con lo más radical de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde el islamismo radical está realizando un juego harto peligroso y que de triunfar supondrá mayores problemas entre Marruecos y España, y si no tiempo al tiempo.

Siguiendo a Javier Jordán (Doctor y profesor del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Granada es experto en Servicios de Inteligencia y Criminalidad y Seguridad Pública, ponente en el CNI, Policía Nacional, Guardia Civil y de las tres academias militares, etc…), en su exposición sobre los procesos que han debilitado a Al Qaeda en el Magreb Islámico, “hacen temer –decía- una revitalización del grupo”, es decir, su posible relanzamiento y no podemos perder de vista la violencia y las técnicas de este grupo.

Se trata de de una organización terrorista que utiliza, entre sus imagotipos, algunos que citan el término Al Andalus de una forma que no deja lugar a dudas sobre sus intenciones amenazadoras contra nuestro país. Basta ver algunos de sus vídeos para comprobarlo.

Ya sé que ahora lo fácil es ubicar esta personal opinión como un apoyo a las tesis Marroquíes; cuando en realidad me estoy haciendo eco de las opiniones manifestadas por los analistas de Naciones Unidas y de otros mediadores que ven en el Plan de Autonomía propuesto por el Reino de Marruecos como el mejor y más serio paso para normalizar el conflicto. No obstante, y como no podría ser de otra manera, acepto la crítica. Aunque me gustaría conocer el pragmatismo y la realidad de otras propuestas; siempre que las mismas hablen de realidades y conocimiento de lo que en el Sahara se está cociendo, más allá de los campamentos de Tinduf.

España debe reconocer expresamente el plan propuesto por el Reino de Marruecos y más teniendo en cuenta lo que va a suceder o puede suceder en los próximos años, tras la plena instalación del AFRICOM.

El Sahara, hoy, debe ser visto desde nuevas perspectivas y no debe caerse en ingenuidades ni viejas nostalgias que tan sólo pueden conducirnos a una idiocia colectiva y peligrosa, muy peligrosa.

Marruecos es una frontera que entre todos deberíamos convertir en infranqueable para ciertos movimientos cercanos al terrorismo internacional y para ello hace falta dejar atrás un ‘buenismo’ tan plausible como mendaz.

Vaya por delante lo dicho hasta ahora como mera declaración de principios y adentrémonos poco a poco en el objetivo de este humilde análisis, que pretende ser –antes que nada- claro y accesible para cualquier persona preocupada por estas cuestiones.

Los Estados Unidos, definitivamente, eligieron la costa atlántica marroquí como el mejor lugar, estratégicamente hablando, para desarrollar las inversiones necesarias con las que construir lo que se denomina Mando de África (África Commanded). Previamente Liberia y algún que otro país se había ofrecido para albergar la base militar, que ocupa una superficie superior a las mil hectáreas y que contará, además de con instalaciones aeroportuarias, unas cercanas en la costa para la construcción de un puerto dedicado a los suministros.

El objetivo de este Africom, que dio sus primeros pasos en Europa, antes de que comenzara su instalación física en el continente africano, no es sólo el control militar de África. Los críticos ya han lanzado una serie de teorías conspiranoicas en el sentido de que el imperialismo norteamericano lo que busca es hacerse con el control de las explotaciones petrolíferas y minerales de interés para su economía, la de quitar y poner gobiernos acordes a las políticas de las administraciones norteamericanas. No seré yo el que diga que todo eso no pueda ocurrir consecuencialmente, pero lo cierto y verdad es que el Africom se va a convertir en un elemento FUNDAMENTAL para la estabilización de conflictos en el continente y para la persecución y control del terrorismo yihadista que, ya es importante, pero que va a crecer, -según los análisis de inteligencia- conforme las fuerzas multinacionales y especialmente las británicas y las norteamericanas salgan de Irak, donde Al Qaeda va a hacerse fuerte, algo que nunca logró cuando dirigía el país, el dictador Saddam Hussein.

La base americana va a estar ubicada en una zona cercana a lo que fue el Sahara español y a pocas millas náuticas de las Islas Canarias.

La decisión de la ubicación ha sido adoptada después de pasar diferentes órganos políticos consultivos y decisorios en los Estados Unidos; así, un Comité de Investigación del Congreso designó Marruecos como el país más fiable de África para acoger el África Commanded. ¿Qué elementos pesaron para esta decisión?, sin duda la relación leal y preferente, especialmente en materia de seguridad, que el Reino Alauita mantiene con los Estados Unidos y la estabilidad interna del país.

Podemos decir que el Africom, aunque el mismo esté en pleno proceso de ejecución de inversiones, se encuentra operativo y desde ahí se va a ejercer una acción militar sobre el conjunto del continente con los límites impuestos por el Cetcom en Egipto y Madagascar que está vinculado a otro centro de mando, concretamente al del Pacífico.

Mientras que España, al menos aparentemente y de cara a la galería nada ha dicho al respecto, Francia, potencia hegemónica en la región hasta ahora, no ha visto con buenos ojos esta expansión militar estadounidense, aunque sin que esto haya llevado a situaciones de enfrentamiento.

En el fondo, Europa, una vez más, tiene que reconocer que no actúa en materia de seguridad como un todo único y, en este caso, los países miembros deben reconocer su lentitud. Especialmente Francia y España, debieran haber liderado un eje dentro de la Unión Europea para, o bien haber desarrollado un proyecto así, y más en un tiempo en que se negocia las relaciones preferentes de Marruecos con la Unión. Europa, o plantear como aliados desarrollar conjuntamente los planes de EEUU, pero no, como siempre se ha dedicado a observar.

Las tropas americanas llegadas hasta Marruecos con motivo del Africom son, hasta el momento, bastante reducidas, pues los americanos, concretamente miembros de la Agencia Exterior del Pentágono y la propia CÍA son las que más trabajo de campo están haciendo y han comenzado a trabajar, de manera bastante intensa con la Comunidad de Inteligencia Marroquí y la DGED, organismos que están abasteciéndose y formándose en su manejo, de tecnología de las comunicaciones.

Conviene señalar y repasar históricamente como Estados Unidos y Marruecos se han prestado mutuo apoyo para las actividades del Ejército y la Inteligencia norteamericana en suelo africano, especialmente desde la Segunda Guerra Mundial.

Ya en la década de los cuarenta, en el siglo pasado, los Estados Unidos dispusieron de mandos de diferentes niveles en en África, si bien, algunas de las decisiones en la Región eran tomadas desde Europa. Tras la Guerra Fría podemos señalar como primeras políticas con el objetivo en África la NSR 23US que fue destinada a la Región del Magreb y la NSR30/NSD 75 para el resto de África, tales políticas no perseguían más que poder participar eficazmente en el establecimiento de soluciones a conflictos recurriendo a instrumentos multilaterales y mediante organizaciones regionales e internacionales con el fin de enfrentarse a los problemas de desgobierno, de estados fallidos, de falta de democracia, a situaciones de caos en el desarrollo social y económico y, por supuesto a problemas más tangibles –si se quiere utilizar tal expresión- como el tráfico de armas, el de drogas y empezar a frenar los apoyos que desde África se comenzaban a prestar a subversiones como las producidas en Irán, Irak o Libia, el terrorismo y el potencial peligro de la fabricación en espacios poco controlados de armas de destrucción masiva.

El Africom debiera transformarse en una iniciativa aliada, sustentada económicamente por el conjunto del tratado, bien de la Unión o de la OTAN

Pero la amenaza creciente del terrorismo hizo que las diferentes administraciones norteamericanas pusieran su punto de mira en estas zonas de África de manera más intensa a mediados de los años 90.

Fuentes cercanas al Gobierno Marroquí han confirmado que en la actualidad y en los últimos tiempos se han producido varios encuentros entre la Agencia de Inteligencia del Pentágono, la CÍA y los servicios secretos y de inteligencia tanto exterior como militares de las Fuerzas Armadas de Marruecos y no sólo para el estudio minucioso de la zona de instalación concreta de la base americana, en las inmediaciones de la salida del río Draa, y las medidas de seguridad técnicas y humanas que habrá que desplegar en la zona de Tan Tan.

Se trabaja ya en cuestiones como inteligencia de señales radioeléctricas y comunicaciones, materia que va a reforzar el trabajo que la NSA realiza desde sus estaciones de escucha en el país marroquí, bien sea en la zona de Tánger como en la base Ben Guerrir destinada al trabajo con satélites y que no se descarta como teatro de operaciones para misiones incluso espaciales, como lugar para el lanzamiento de lanzaderas de la NASA (información extraída de Mundo Arabe. Art. Pedro Canales).

Paralelismo español

En principio, tras los trabajos de preparación y análisis realizados por el Mando Militar encargado del Africom, durante su estancia en Sttugar, lugar donde se llevaron a cabo todos los trabajos previos, se prevé una inversión no superior a los setenta mil millones de dólares y los primeros tiempos para esta base militar USA en Marruecos se ha dispuesto seguir el modelo ya desarrollado en España como base de utilización conjunta.

En el conocimiento de la zona ha jugado un papel las maniobras y misiones conjuntas realizadas por parte de la OTAN. ¿Pero cuál es el interés estratégico de esta nueva macroinstalación norteamericana?

Si acudimos a fuentes críticas respecto del expansionismo militar americano nos vamos a encontrar con la tradicional retahila argumental de llegar a alcanzar suministros de materias primas, en operaciones de expolio, para las que no descartarán utilizar misiones de inteligencias con el fin de la desestabilización de determinadas regiones y países.

Lo cierto y verdad es que el Sahara y más concretamente el Sahel se ha convertido en el escenario de operaciones de grupos terroristas vinculados a Al Qaeda, que en algunos países se potencia la piratería aprovechando el hecho incuestionables que se trata de estados fallidos. Que el narcotráfico internacional procedente de América, cada vez más utiliza como ruta de distribución estos países y estos grupos, que además se dedican a la piratería.

Señalábamos antes que el Ejército Americano dispone de información de la zona, en buena medida por las misiones OTAN realizadas en el lugar, así como las ejecutadas con países de la región, fronterizos con el Sahel dentro de la Iniciativa Antiterrorista Transahariana o iniciativa Pan Sahel, ejecutadas en la zona desértica perteneciente a Mauritania y la más peligrosa intregrada por el triangulo conformado por Argelia, Marruecos, Mauritania y Mali, zona donde Al Qaeda en el Magreb se mueve, incluso con protección de los habitantes de algunas aldeas. Si nos aproximamos al Sahel más occidental, el grupo terrorista, con dinero y la fuerza de las armas está obligando a colaborar a su favor a pequeñas comunidades.

Es evidente que la instalación de la base conjunta en Marruecos podría ser un elemento muy útil para la misión, que capitanea Europa, contra la piratería marítima más al Sur. Además de éstos otros intereses dignos de protección son las redes de distribución gasística, los pozos petrolíferos del Golfo de Guinea y Nigeria, etc…

Europa, bajo el marco de la OTAN o de Naciones Unidas debiera participar más activamente en el AFRICOM

Es evidente que la misión del AFRICOM es una misión militar. Sólo con la administración Obama será posible que el AFRICOM pudiera admitir la plena integración de fuerzas europeas, no sólo militares, sino también aquellas destinadas a la obtención de información, análisis e inteligencia; pero ojo, habrá visto, el amable lector, que decimos integración, no desarrollar labores conjuntas. No puede ser que tales labores se desarrollen como vienen haciéndose en otras misiones militares conjuntas, que ya han servido como experiencia, de lo que no debe hacerse, por más que todos los participantes en tales misiones miren de cara a la galería, defendiendo el modelo de inteligencia que se lleva a cabo en las mismas, ¿A qué me estoy refiriendo?.

Una inteligencia voluntaria y en centros de fusión

Veamos como se produce la participación de las diferentes fuerzas militares en misiones conjuntas en cuanto a la inteligencia:

¿Podemos afirmar que las Fuerzas Armadas tienen un servicio de inteligencia propio?, no, al menos en España no, y en los países del entorno tampoco, lo que no quiere decir que no trabajen –en la planificación y ejecución de sus misiones- con inteligencia elaborada por el propio país y la que surge de los ‘centros de fusión’ que se activan durante estas misiones.

Así pues, tomando el modelo español, hemos de decir que las Fuerzas Armadas no tiene sus propios servicios de inteligencia integrales, de hecho, como fuerzas militares no están integrados dentro de lo que podemos describir como comunidad de inteligencia. Las Fuerzas Armadas, aunque sí tienen actividades de inteligencia durante las misiones, en realidad se abastecen del Centro Nacional de Inteligencia.

Así nos encontramos con una realidad y es que nuestros ejércitos, cuando actúan en un escenario de operaciones determinado lo que hacen es demandar información inteligencia al CNI con el fin de hacer un pronóstico adecuado de las capacidades de respuesta, así como de las actividades y medios de los que dispone el contrario, con el fin de que se cumpla el principio de que a mayor información e inteligencia elaborada sobre el contrario, se incrementan las posibilidades de éxito de las misiones, pues éstas, en buena medida se van a planificar gracias a esa información, al análisis y a la inteligencia que se facilita.

La demanda no siempre recibe una respuesta plenamente satisfactoria, digamos al cien por cien, pues antes de la elaboración de inteligencia hay que hacer una valoración de credibilidad de la información.

Citando al Contralmirante Calderón (España) “Saber mucho y no contárselo a nadie no sirve para nada. La información debe ser suficiente, elaborada, exacta y en el tiempo oportuno”.

La directiva de Defensa Nacional 1/2004 es la primera que habla directamente sobre la inteligencia en relación con la Defensa y nuestros Ejércitos: “se reestructura el Estado Mayor de la Defensa mediante, entre otras acciones, la unificación de los servicios de inteligencia militares en el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, así como la coordinación de su actuación con el CENTRO Nacional de Inteligencia”. Realmente es el CNI quien acoge ejecutivamente lo que denominamos Comunidad de Inteligencia, es el centro neurálgico. Esta directiva se tradujo en un Real Decreto, el 1551/2004 y en la Orden de Defensa 1076/2005 con lo que se desarrolla la estructura de inteligencia. Veamos algunos aspectos:

“El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas.

1. Es el órgano responsable de facilitar al Ministro de Defensa, a través del JEMAD, y a las autoridades militares, la inteligencia militar precisa para alertar sobre situaciones de interés militar con riesgo potencial de crisis, procedentes del exterior y prestar el apoyo necesario, en su ámbito, a las operaciones.

2. Tendrá carácter conjunto, será único en materia de información e inteligencia militar en los niveles estratégico y operacional, y dirigirá la explotación de los sistemas conjuntos y específicos de inteligencia y guerra electrónica. A estos efectos, los órganos de inteligencia táctica de los Ejércitos y la Armada mantendrán una dependencia funcional con el CIFAS.

3. Proporcionará a los jefes de Estado Mayor de los Ejércitos y la Armada la inteligencia necesaria para el desarrollo de las actividades de preparación de la Fuerza y para el desarrollo de las misiones permanentes en tiempo de paz que tengan asignadas.

4. Formará parte de la Comunidad de Inteligencia y, en materia de inteligencia militar, tendrá carácter complementario del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) quien supervisará el Plan Conjunto de Inteligencia Militar y dará las directrices que procedan a los efectos de coordinación y cooperación.

5. El Secretario de Estado Director del CNI como Autoridad Nacional de Inteligencia y Contrainteligencia informará de las actividades del CIFAS a la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos de Inteligencia.

6. Se relacionará y colaborará con las estructuras de inteligencia de las organizaciones internacionales de Defensa de las que España forme parte y con las de los países aliados.

7. La estructura y funciones del CIFAS son las que recoge el Anexo que se inserta a continuación de la presente Orden que, por razón de la materia, queda clasificado.

8. El cargo de Director del CIFAS será desempeñado por un Oficial General perteneciente a los Ejércitos o la Armada”.

Es fácil observar que la Inteligencia Militar ha terminado por integrarse bajo la coordinación y el mandato del Centro Nacional de Inteligencia. El Cifas, digámoslo claro, forma parte de la Comunidad de Inteligencia, pero no de la Comisión delegada de Inteligencia.

Occidente entero se está enfrentando a un fenómeno de violencia global como es el terrorismo islamista, empleamos ejércitos y sus medios técnicos, materiales y humanos, pero no para la Guerra convencional, sino para un fenómeno bien distinto que se caracteriza por su ASIMETRIA –característica fundamental del terrorismo-. Se reconoce esta situación en la propia Directiva de Defensa 1/2008, continuación de la de 2004 en la que se pone de manifiesto esto que acabo de señalar “la directiva de Defensa Nacional se debe enmarcar, pues, en una estrategia de Seguridad Nacional […] que estará en consonancia con las estrategias adoptadas por las organizaciones internacionales a las que España pertenece. A los tradicionales riesgos y amenazas a la seguridad, que implicaban una respuesta casi exclusivamente militar, se han unido otros que, si bien no tienen la capacidad destructiva de la guerra convencional, dificultan y degradan el desarrollo social y económico de los países y regiones con consecuencias negativas tanto en el Plano Nacional como en el Internacional […] En este sentido, el terrorismo, el crimen organizado y la proliferación de armas de destrucción masiva CONSITITUYEN el conjunto de amenazas transnacionales más importantes para nuestra sociedad. Su hipotética combinación PRESENTA EL MAYOR POTENCIAL DE PELIGROSIDAD Y TENDRÍA CONSECUENCIAS DEVASTADORAS”.

Estamos, también España, moviendo a los ejércitos como CONTRAAMENAZA de cara a enfrentarnos a UN RIESGO GLOBAL que, en cambio, se conforma como una amenaza de enfrentamiento asimétrico; de ahí que se ve preciso, sino un nuevo planteamiento, si ampliar conceptos en materia de cooperación, intercambio y manejo eficaz de información, criterios de análisis de inteligencia, inteligencia y ejecución de acciones consecuentes; de tal manera que organizativamente toda esta estructura tenga la consideración de política común europea. Esto que digo puede parecer un planteamiento alejado de la realidad; en cambio, hay una realidad peligrosa que puede atenazar a nuestras sociedades, el terrorismo global, y no cabe más excusas para que los países de la Unión Europea y EEUU no decidan conformar un organismo centralizado y centralizador de las labores de información, análisis e inteligencia, ciertamente más eficaz que otros organismos policiales internacionales como la Interpol, apoyándose, además, en la tecnología y en la fuerza de la amenaza de los ejércitos, que además, deben contar con elementos integrados en ese hipotético organismo.

Los recelos entre servicios se dan incluso a nivel local. No es difícil observar, aquí en España, acciones del CNI, Guardia Civil y Policía vigilando un mismo evento o a unas mismas personas sobre las que recaen sospechas de estar cercanas a planteamientos radicales. No digamos si éstos recelos se elevan a los servicios de inteligencia de diferentes países.

Es mi ilusoria opinión que el Africa Commanded, debiera dar paso a un esfuerzo combinado y soportado por los estados aliados, con la inclusión de Marruecos, para desarrollar sus objetivos. Cuando hablo de integración no me estoy refiriendo sólo a militares, sino a fuerzas de inteligencia, cuyos resultados van a beneficiar a la misión en Africa, y a la seguridad de Europa, Marruecos y Estados Unidos.

Ahora bien, no pueden servir los métodos empleados hasta ahora en misiones militares conjuntas donde cada inteligencia funciona por su cuenta y los militares sólo se benefician de aquella información e inteligencia que cada país participante decide depositar en los llamados centros de fusión. La inteligencia de países aliados, trabajando en una misma misión, deben trabajar para la misión, de ahí la necesidad de que en las mismas haya una única estructura conjunta de inteligencia.

El Africa Commanded va a estar a pleno rendimiento en un momento muy crítico. Todo apunta a que se va a producir un regreso desde Afganistán e Irak de Muyahidines que partieron para aquellos países de donde vienen más preparados en acciones terroristas. A los que regresen pueden sumarse movimientos que están ubicados en diferentes países del Magreb y que, aunque oficialmente no están apoyados por sus gobiernos, lo cierto es que encuentran financiación en países como Libia, por poner un ejemplo, y además por parte de grupos cercanos a familiares de Gadafi, que de esta forma mantienen alejados de Libia las acciones desestabilizadoras de grupos fundamentalistas. Algo que ha venido logrando el régimen Libio, pero que está empezando a dejar de ser así. El Magreb –es mi opinión- va a vivir un crecimiento de elementos vinculados a la Yihad global, que utilizarán o no, la franquicia de Alqaeda para reivindicar sus acciones, pero que atacarán cuando puedan, dónde puedan y sobre el objetivo que quieran.

Las informaciones, bastante bien contrastadas en Argelia, ponen de manifiesto que no estará lejos de que vuelva a sufrir atentados y que éstos se produzcan también en Marruecos como consecuencia de una rara mezcla de grupos fundamentalistas que ya se están dando cita a las puertas de Marruecos, incluso en las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, con la connivencia de grupos españoles islamizados que lejos de ser reprimidos por las autoridades españolas, han sido acogidos y financiados, en esas ciudades y en el interior de la península, especialmente en Madrid, todo el Levante español, Cataluña y País Vasco.

Siguiendo informaciones del propio gobierno estado unidense, el Mando norteamericano para Africa, Africom, es una “aspiración que responde a los cambios estratégicos del fin de la Guerra Fría y a las nuevas prioridades en los intereses globales y regionales de Estados Unidos, en cuanto a estabilidad y buen gobierno, contraterrorismo y contrainsurgencia, y seguridad energética. Tiene como objetivos principales el combatir el terrorismo islamista y organizar operaciones de ayuda humanitaria”.

Pues bien atendiendo a las directivas de defensa españolas y de otros países de la UE debe tenerse presente, y también debe hacerlo EEUU, que la OTAN no es ni más ni menos que el fundamento de la defensa colectiva de los países miembros y atendiendo a la estrategia de defensa española, establecida así en sus directivas “El objetivo final de una defensa europea ha de configurarse como un refuerzo de las relaciones trasatlánticas. En este contexto, España apoya una OTAN con adecuadas capacidades militares de actuación para encarar con eficacia los nuevos retos globales en el campo de la seguridad y defensa”.

El objetivo final de una defensa europea ha de configurarse como un refuerzo de las relaciones trasatlánticas

El Africom debiera transformarse en una iniciativa aliada, sustentada económicamente por el conjunto del tratado, bien de la Unión o de la OTAN, una vez más los europeos no pueden llegar tarde.


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Chema Gil (185 noticias)
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