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La actitud científica como estilo de vida

04/08/2009 08:38

2 ¿Qué siginifica la actitud científica y cuál es su responsabilidad?

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No siendo un profesional necesariamente, un científico o un investigador en sentido estricto, debería sin embargo, desarrollar una actitud científica. La ciencia y la técnica no son el único modo de acceder al conocimiento de la realidad, tampoco son una panacea universal para todos los males.

Una persona que haya adquirido una buena formación teórica y tenga una manejo riguroso de los métodos y técnicas de investigación no necesariamente está en capacidad para investigar, hace falta además la inteligencia expresada en la capacidad para relacionar y para asociar diferentes ideas y conocimientos, imaginación, ingenio, habilidad, inspiración, sensibilidad, libertad, yo agregaría además, la necesaria carga de consideraciones éticas y capacidad para discernir acerca de ello.

No se cuestiono la capacidad intelectual pese a constituir un factor decisivo, en este trabajo nos referimos al factor intelectual como a los modos de abrirse al mundo y a los otros que inciden en la configuración de una actitud científica. Características de personalidad que constituyen el “recurso vital” para la investigación.

La actitud científica: se afirma que es una predisposición a “detenerse” frente a las cosas para tratar de desentrañarlas, problematizando, interrogando, buscando respuestas y sin instalarse en certezas absolutas. A mi entender se trata de la capacidad de cuestionarse frente a cada ente, realidad o suceso que llame nuestra atención, es la capacidad de interrogarse frente a la realidad.

Esta actitud implica la no aceptación como verdad absoluta de lo ya conocido, la información disponible por un medio u otro, libros, archivos, trabajos anteriores, teorías ya enunciadas, etc. servirán como buen referente, pero no suplirán la inquietud del investigador para explorar por sí mismo. Así el conocido “ratón de biblioteca” no necesariamente es el predispuesto a la investigación científica. El investigador se encontrará en el unto de confluencia entre la teoría y las situaciones concretas, así tendrá orientación para su aproximación al problema planteado, a la realidad y tendrá iluminación para su comprensión.

Así se exige dos atributos esenciales: una actitud de búsqueda de la verdad y una curiosidad insaciable. Dos aspectos de un mismo proceso mental que se apoyan mutuamente.

Así la actitud científica es la capacidad de unir la racionalidad con la experiencia de la vida cotidiana, manifestando un modo de ser, de pensar y de hacer. No tiene que ver con la disposición de conocimientos.

La búsqueda de la verdad es una expresión que induce a pensar erróneamente que la verdad puede ser poseída como algo manifiesto a quien quiera y pueda verla, como algo objetivo que está “allí” a disposición de quien quiera tenerla.

Lo que el hombre de ciencia encuentra son certidumbres provisionales que, paradójicamente am i modo de ver, amplía el horizonte de lo ignorado. Sucede que quien no busca la verdad es que se cree en posesión de ella y así pierde la actitud que le daría más amplitud y grandeza en el transcurrir de su propia existencia así pues, la inquietud, la búsqueda imparable y creciente de la verdad es la condición más atrayente del ser humano a decir de Anatole France, con todo acierto.

Nuestra objetividad puede verse afectada, ya sea porque no percibimos los hechos o bien porque el marco referencial que organiza nuestro discurso teórico distorsiona la realidad

Cada verdad encontrada es parcial, susceptible de cambiarse, de cuestionarse, reformularse, compararse, perfeccionarse, etc. no es pues “la verdad” es una certeza transitoria y en la medida en que cada persona lo tome así, será un aliciente que alimente de continuo se actitud científica y la medida de su cotidianeidad implica su conversión en un estilo de vida, el ser humano en cuanto racional está llamado a ese estilo de vida. Quien no lo posea y lo alimente, estará condenado al anonimato existencial.

La actitud científica involucra además de la actitud de cuestionar, observar, experimentar, etc.; también la actitud de dejarse interpelar, cuestionar por la realidad, por las personas los acontecimientos y de ponerse en duda, de lo contrario nos estaríamos considerando en posesión de la verdad absoluta y caeremos fácilmente en el fanatismo, el dogmatismo y similares actitudes que tan dañinas han sido a la humanidad.

Se hará uso de los denominados Campos de verdad, idea fecunda de Fernando Savater según la cual cada campo de realidad nos lleva a diferentes tipos de veracidad..

La persona con actitud científica habrá hecho un etilo de vida de la curiosidad insaciable, un estado de “tensión interrogativa” permanente en que se vive y que conforma la actitud de búsqueda. Se trata del ser de un pensamiento en vías de crecimiento. Por eso la actitud científica en la actitud del hombre que vive en un indagar afanoso, interpelado por una realidad a la que admira e interroga. Según esto, la certeza de haber llegado a un término en que se sabe todo lo que es posible saber sobre determinado punto, habrá marcado el momento en que tal persona dejaría de ser científico. Así la búsqueda de la verdad y la curiosidad insaciable conducen a una actitud existencial en que la vida y la ciencia sean inseparable.

Las conductas o cualidades más importantes que conforman una actitud científica son:

Tenacidad, perseverancia y disciplina, con lo que implica cada uno de los términos en función de capacidad para afrontar desazones, contrariedades y estados emocionales contrarios a la actitud científica, así por ejemplo, defino la disciplina como la capacidad de hacer lo que se tiene que hacer, como se tiene que hacer y cuando se tiene que hacer, sin importar si se tiene ganas o no. Por igual, la perseverancia es la capacidad de no declinar en los esfuerzos pese a las contrariedades y los factores adversos.

Sinceridad intelectual, capacidad de autocrítica y el valor de tirar por la borda todo conocimiento, enunciado o formulación que hemos tenido como verdadera pero que la realidad nos revela como falsa, isnuficiente o ineficaz.

Capacidad paraobjetiva, alude a la disposición para estudiar y analizar los hechos sin aferrarse a opiniones, preferencias, deseos e ideas preconcebidas, disposición además para abandonar cualquier posición que se compruebe como inadecuada o no satisfactoria.

Nuestra objetividad puede verse afectada, ya sea porque no percibimos los hechos o bien porque el marco referencial que organiza nuestro discurso teórico distorsiona la realidad. O, como siempre ocurre, porque el instrumental teórico metodológico es insuficiente para captarla y aprehenderla en su totalidad. Quiero resaltar la diferencia entre aprehender y aprender, diferencia de vital importancia al tratar nuestro tema, válidas las particularidades de cada campo de investigación y saber.

Comentarios

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maria (22/03/2013)

la actitud cienifica ews tu cqara y metido de un meteorita

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daniel (29/06/2013)

Es una forma de ver con actitud critica la realidad